Gora

Facéu (1.228 m)

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Joseba Astola Fernandez
Sarrera data
2017/05/03
Aldatze data
2019/04/22
2

A caballo entre los Conceyus de Piloña y Casu, el Facéu se yergue como cénit de la Sierra de Xiblaniella, alejado de las fronterizas alturas de la Cantábrica las millas justas para ofrecer un fabuloso mirador hacia ellas. Y es que no cabe hablar en otros términos de medición al referirnos a esta bonita montaña casina y piloñesa por cuya ladera corre aún el Camín Real del Sellón, uno de los múltiples viales de origen romano que servían para salvar los complicados caprichos geográficos entre tierras astures y leonesas.

El Camín Real del Sellón, que arrancaba en las rasas costeras de Villaviciosa y abandonaba Asturies por el Puertu Tarna, conserva en las faldas del Facéu su tramo mejor conservado. En el suave y agradabilísimo tránsito por su trazado hacia la Collada Arniciu (908 m), antes de lanzarnos a la conquista definitiva de la cumbre, podemos apreciar a tramos los clásicos muros de delimitación que elevaban la calzada sobre el terreno previamente allanado, además de algunos muros de contención y algunas piedras de pequeña altura colocadas en los flancos del vial (en la más vistosa de ellas se conserva aún una inscripción o marca de cantero). El tramo entre la Collada Arniciu e Infiestu se encuentra balizado en la actualidad como GR-102.

No es, sin embargo, el único camino con reminiscencias histórico-culturales que recorre la Sierra Xiblaniella, pues en las campas de la Collada Llamosa (805 m) (plácido collado conocido también como las Camperas del Sellón) se cruza con la Ruta de las Peregrinaciones (GR-105, camino hacia Covadonga en su tramo piloñés) y con el Camino Natural de la Cordillera Cantábrica (GR-109, que recorre Asturies a media ladera en toda su longitud, desde Panes hasta Los Oscos).

Desde L´Omedal, por el modesto Pico Sellón (Picu L´Arquera)

Comenzar la ascensión desde la Collada Arnicio, después de recorrer una carretera tan bella como endiabladamente retorcida para alcanzar este mítico paso entre Piloña y Casu, disminuiría  el desnivel, el tiempo y la intensidad de la excursión; sin embargo, la opción que ofrecen las aldeas de L´Omedal o la de El Moru, ubicada esta última no lejos de la campa de Sellón, es más completa e interesante.

L´Omedal, u Omedal a secas (590 m), es una diminuto pueblín al que se accede desde Infiestu, previo paso por el coqueto Espinaréu y su pintoresca colección de hórreos. Ubicado en un rincón elevado de extraordinaria belleza, escondido y asomado a su vez al horizonte piloñés y ponguetu, L' Omedal saluda cada amanecer al sol que asoma tras montañones de gran belleza y sabor, como el Vízcares o el Maoñu, además de a otros no menos célebres como el Tiatordos, la Ten, la Pileñes y todo el séquito de maravillosos púlpitos que se elevan al cielo en este amplio sector de la geografía asturiana.

La estrecha carreterina ya augura que no será fácil (imposible, más bien) aparcar el vehículo sin que moleste, por lo que es preceptivo estacionarlo un poco antes de alcanzar la aldeíta, en un espacio a la derecha suficiente para tres o cuatro coches. De la abundante fuente que da la bienvenida al caserío parte una vieja caleya que, sin miramientos desde el principio, dirige su pindio y empedrado firme hacia el Facéu, pico que hemos podido contemplar sobre las casas unos minutos antes de alcanzarlas. Los primeros pasos se realizan por el GR-109, no tardando demasiado en dejar a la derecha el entronque con el GR-105 (que obviamos, pues desciende) justo antes de alcanzar la verde y herbosa pradera de Sellón, o Collada Llamosa (805 m)(0,35). Un cartel indica que a 50 metros se podrá gozar de buenas vistas panorámicas, dando de paso con las escasas ruinas de la Venta y Ermita del Sellón, apenas un muro que habla de la importancia que tuvo esta ruta en tiempos pretéritos. Unos metros más allá divisamos una cruz y un buzón en una suavísima loma a la que se accede rápidamente. Aunque la leyenda de ambos artilugios reza que se trata del Pico Sellón (912 m), los mapas del IGN nombran a esta modesta cota como Picu l' Arquera (Pico de la Arquera, 819 m)(0,40).

De vuelta en el collado Sellón, la ruta prosigue hasta un próximo cuello en el que, dejando el GR-109 que prosigue hacia Fresneal (4'2 km), cogemos por fin el Camín Real (GR-102), que cambia de vertiente comenzando un largo faldeo por la vertiente occidental de la Sierra Xiblaniella. El suave y agradable trayecto nos permite divisar en frente al Facéu y la loma que nos llevará más tarde a la Collada Artaosa, visible colladín debajo de la cima. El Camín, alfombrado de hierba allí donde no existe ya la piedra, nos depara algunos tramos bien conservados, jalonados en algún punto por pequeñas piedras colocadas en vertical que, aunque no tienen el porte de un miliario, llaman la atención. La más llamativa de todas cuenta aún con una inscripción que aparenta ser la marca de un cantero.

Pasada una portilla de madera, el camino se abre paso por medio de una curiosa y estrecha horcadina (el Forcau), antes de realizar un pronunciado giro a la derecha. Es pasada esta curva (1h 30), justo antes de que la calzada comience a descender paulatinamente hacia la Collada Arniciu, donde abandonamos el camino para ascender fuertemente y sin senda definida hacia la cumbre, que desde este punto no se ve, oculta tras un contrafuerte. La contigua y empinada canal herbosa que parte de la cerrada curva de la calzada (senda) también puede servir para acercarnos al objetivo, pues ambas opciones confluyen en la loma que conduce a la colladina de Artaosa, bajo la cumbre, existiendo numerosas sendas de ganado que ayudan a progresar por la, por otra parte, fácil lomera, que comienza a poblarse de tojos y tiende a ser pasto de las llamas por esta razón.

Del colladín, una perceptible senda nos invita a rodear por la vertiente septentrional la parte somital, accediendo así de manera cómoda al buzón que señala el punto más elevado del Facéu (2h 15), una cumbre que invita a dedicar largo rato a la contemplación. La panorámica es generosa en todas direcciones, desde el mar y el entrañable Sueve hasta buena parte de la Cordillera Cantábrica, en un amplio abanico que arranca de los Picos de Europa hasta el sector de las Ubiñas y más allá.

Continuación a la cumbre del Orru Faceu, o Negras del Facéu (1222 m)

La continuación de la Sierra Xiblaniella encuentra algunas otras elevaciones de cierta relevancia. La más próxima es la del Orru Facéu, denominada por los mapas Negras del Facéu (1222 m), curioso nombre que pudiera denotar el color oscuro de la tierra (turbera), sobre la que afloran el brezo y los tojos, o de las rocas que conforman la cumbre (cuarcitas). En L' Omedal, no sin titubeos, nos la nombraron como Orru.

Tanto la cresta que desciende del Facéu hacia el collado que separa ambas cumbres (1171 m) como la posterior y breve subida a la cima del Orru Facéu se recorren con relativa facilidad, empleando una media hora entre ambas alturas. La continuación por la sierra hacia el sector calizo de la Peña la Piedra (1121 m) se antoja algo complicado en los primeros metros, tal es la cantidad de matorral cerrado y punzante que cubre la parte somital. Superado este trance, sin embargo, los pastos y la caliza se imponen, permitiendo quizás buscar rutas alternativas para el descenso a L´Omedal, que desde esta posición no se ve.

Más sencillo es retornar sobre nuestros pasos, salvando el Facéu por debajo gracias a una senda que une los collados. Solo queda lanzarse cuesta abajo en busca del Camín Real, para regresar a L' Omedal.

Acceso: L' Omedal (2h 15min).

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