Gora

Saranyana (1.109 m)

remove-icon
Luis Astola Fernández
Sarrera data
2018/03/26
Aldatze data
2018/04/09
1

La localidad de Forcall se sitúa en la confluencia de los ríos Cantavieja, Calders y Bergantes, sobre un estribo nororiental de la Mola de Saranyana (1109 m); en el resto de orientaciones, la población se ve cercada por la Mola de Sant Marc o de la Vila (947 m), la Mola d'en Camaràs (1036 m) y la Penya de Migdia, soberbio remate NW de la Mola Garumba (1144 m). Saranyana (1109 m) es conocida también, especialmente en la vertiente de Forcall, como Mola de Roc, por el mas homónimo ubicado en su ladera septentrional; o como Mola de Sant Cristòfol, por el eremitorio construido en un altozano cercano a la cima, dedicado al popular patrono de transportistas y viajeros.

Vista desde Forcall, Saranyana es una muela de perfil alargado, con laderas abancaladas por las tierras de labor de cuatro masos (Roc, Montanyès, Mampel y Barberà), algunos de los cuales mantienen aún cierta actividad agropecuaria, aunque quedaron deshabitados en la década de los 70-80 del siglo XX. La amplia meseta superior, perteneciente al término municipal de Todolella, presenta en cambio una tupida cubierta vegetal, con predominio de carrascas y encinas, que se extiende incluso por las caídas occidentales y meridionales de la montaña. Además de sus grandes alicientes naturales y paisajísticos, hay que destacar al menos cuatro interesantes elementos del patrimonio cultural y etnográfico, que visitaremos en la ruta propuesta: el Piló de Sant Pere, la ermita de Sant Cristòfol, la aldea de Saranyana y el puente gótico de Todolella, sobre el río Cantavieja.

Una visita a Forcall

Forcall recibe su nombre por la forma de horca o tridente que dibujan los tres cursos de agua que confluyen al pie de su casco urbano: el Cantavieja y el Calders, procedentes de las altas tierras fronterizas del Maestrazgo turolense y tributarios del Bergantes; y el propio Bergantes (o Morella), que nace a su vez en la umbría de la Mola de Fusters (1296 m), techo del término municipal de Morella, y que es el único río de la Comunidad Valenciana que desagua en el Ebro, a través del Guadalope.

El casco urbano de Forcall se arracima en torno a su Plaça Major, una amplia explanada rectangular, provista de típicos soportales, que exhibe singulares palacios con pátina antigua, como el de Les Escaletes (s.XIV-XVI), actual Casa de la Vila, o el macizo de los Osset-Miró (s.XVI), reconvertido en lujoso establecimiento hostelero; otros palacios y casas señoriales, un horno medieval (s.XIII) aún en uso, una nevera (s.XVII) y un buen número de ermitas de variada tipología y cronología (la Consolación y la Consolacioneta, s.XVI y XVII, respectivamente; Sant Josep, s.XVII; Sant Cristofolet, año 1800; y La Pilarica, 1911), completan el repertorio de construcciones con solera de Forcall.

Desde el punto de vista del patrimonio cultural y lúdico, Forcall presume cada mes de enero de su Santantonà, una fiesta de origen medieval, con mezcla de ingredientes paganos y cristianos, y con el fuego como gran protagonista; La Santantonà de Forcall está declarada Bien de Interés Cultural (BIC) Inmaterial por la Generalitat Valenciana desde 2012, y Fiesta de Interés Turístico Autonómico desde 2007. En torno al pino (el Maio) plantado en medio de la Plaça Major, desfilan Sant Antoni y Sant Pau, una serie de personajes diabólicos y traviesos (el Despullat, la Filoseta, les Botargues); Els Cremallers, depositarios del fuego, auxiliados por los Teeros; els Majorals, representantes del orden; y los gaiters y tabalers, encargados de animar la fiesta al son de dulzainas y tambores.

Circular desde Forcall a la Mola y Sant Cristòfol, por el PR-CV 117, y regreso por el despoblado de Saranyana

La población de Forcall asciende en romería a la Ermita de Sant Cristófol de Saranyana, perteneciente a La Todolella, el segundo sábado del mes de mayo. El PR-CV 117 "Forcall-Mirambel" recorre la vieja ruta de peregrinación desde Forcall hasta el popular eremitorio y prosigue luego en largo recorrido (18 km y 4,50 h), bajo La Todolella, hasta la barojiana Mirambel, hermosa localidad del Maestrazgo Turolense donde Pío Baroja situó "La Venta de Mirambel", una de las novelas del ciclo "Memorias de un hombre de acción".

Salimos de Forcall (699 m) por la parte alta de la localidad, siguiendo la carretera CV-124 en dirección a Cinctorres. Dejamos atrás la colorida ermita de Sant Josep, la diminuta de Sant Cristofolet y el recinto del cementerio, para tomar enseguida, a la derecha del asfalto, la senda de peregrinación hacia la ermita de Sant Cristòfol, señalizada con postes del PR-CV 117 "Forcall-Mirambel" y del enlace con el PR-CV 118 "Cinctorres-Sant Cristòfol". El sendero, que conoció tiempos mejores, asciende por un contrafuerte la abancalada ladera de la montaña, entre arruinadas paredes de piedra seca, hasta cruzar en un rellano la pista que se dirige al Mas de Roc.

Pasamos bajo una chirriante línea de alta tensión y continuamos en dirección al morro donde se vislumbra el Piló de Sant Pere, defendido por un vertical farallón rocoso; al pie de la peña, el camino se bifurca y acierta a colarse por un inesperado callejón entre las rocas, lugar de paso habitual de la manada de cabras monteses que habita la muela, para visitar la panorámica explanada coronada por el Piló de Sant Pere. El mapa toponímico del ICV (Institut Cartogràfic Valencià) lo nombra erróneamente como Peiró de Sant Pere dels Coixos (San Pedro de los Cojos), advocación harto curiosa, pero que hace referencia a un peirón diferente situado al otro lado del río Cantavieja, sobre un saliente de la Moleta del Mas de Llorenç (908 m), al W de la Mola de la Vila (947 m).

Los azulejos multicolores del peirón representan a San Pedro de Verona (mártir dominico del siglo XIII), acompañado de San Víctor (patrono de Forcall), Santa Bárbara (ampliamente representada en los peirones de la comarca, en su papel de protectora contra los rayos y las tormentas para la religiosidad popular) y Santa Ana. Desde este privilegiado mirador se dominan a vista de pájaro los tres ríos y las otras tres muelas de Forcall, aunque lo que quizás llame más la atención, en la alineación con el Mas de Roc, sea la enigmática plataforma cercada de piedras que culmina una roca de aspecto inaccesible, cuya posible utilidad (¿insólito huerto o corral?) no acertamos a discernir; al norte, contra el telón de fondo de las lomas de San Joaquim (1126 m), plantadas de aerogeneradores y techo del término municipal de Forcall, distinguimos la coqueta Moleta dels Frares (896 m), donde sabemos que se conservan vestigios de un importante poblado fortificado iberorromano, ocupado hasta la segunda mitad del s.III, que los antiguos llamaron Lesera.

De vuelta en la bifurcación, recuperamos las marcas blancas y amarillas del sendero señalizado que nos va a llevar, en un delicioso tramo a pie llano por la arbolada cornisa oriental de la muela, hasta las cercanías de Sant Cristòfol; antes de abordar el ascenso al promontorio coronado por la ermita, tomamos un camino en dirección contraria que nos conduce en breve al pilón geodésico de Saranyana (1109 m), punto más elevado de la mola, inmerso entre coscojas que le restan visibilidad.

Sant Cristòfol de  La Todolella

El alto donde se ubica la ermita de Sant Cristòfol, en cambio, está provisto de un panel panorámico y brinda excelentes vistas en todas las direcciones. Con su albergue anexo, la ermita es un enorme edificio que conserva escasos restos de la primitiva construcción, documentada ya en el siglo XIV. La última restauración, finalizada en 1995, fue promovida por Ramón Adolfo Pelinski (1932-2015), prestigioso etnomusicólogo argentino fascinado por la belleza de Els Ports, tal como él mismo relata en "Presencia del pasado en un cancionero castellonense" (Diputació de Castelló, 1997):

"Eleuterio Monfort, entonces alcalde de La Todolella, me dijo en una tarde de junio de 1976: 'Ramón, vaya a la cumbre de la Mola de Roc, mire lo que hay allí, y venga después a hablar conmigo.' Subí a la mola en mi viejo Peugeot 204; después de pasar el mas de Saranyana y el mas de Carbó, tomé la pista que serpenteaba entre cipreses y pinares hasta llegar al ermitorio. A la altura de la Fuente de la Cruz vi a la izquierda el mas de Casanova que había sido abandonado a causa de misteriosos ruidos nocturnos. En llegando a la cumbre, vi por fin, soberbiamente perfilado contra el azul perfecto del cielo, el ermitorio de Sant Cristòfol. Era una ruina sublime. Desde ella se divisaba un paisaje vastísimo, sobre el que se dibujaban cuatro pueblos: Castellfort, Cinctorres, Forcall y Ortells. Fundado en 1332, el ermitorio había sido agrandado a fines del siglo XVII. Por su situación estratégica, fue campo de batalla durante la Guerra Civil. Los bombardeos lo habían dejado en estado ruinoso. De regreso al pueblo dije a Don Eleuterio que, si el pueblo me permitía tener el usufructo de una parte del ermitorio, me ocuparía de su rehabilitación".

Pelinski estudió y colaboró también en la recuperación de las ancestrales "Danses guerreres", que se remontan cronológicamente al menos hasta principios del s.XVI, valioso patrimonio etnográfico de La Todolella, representadas todos los años en las fiestas patronales de la localidad (domingo más cercano a San Bartolomé, 24 de agosto).

Sant Cristòfol fue el escenario en febrero de 2005 de un trágico suceso que conmocionó a la comarca y a Castellón, al morir mientras dormían, por inhalación de monóxido de carbono provocada por la mala combustión de una estufa de gas, 18 personas que habían celebrado una fiesta en el albergue anexo.

Continuación hasta el despoblado de Saranyana por el PR-CV 117

Con ánimo sombrío al recordar el suceso, abandonamos la ermita junto al panel panorámico; en el suelo yacen, inútiles para su función, las palas de los PR 117 y 118. La pista que asciende hasta aquí por la lomada nos permitiría llegar a la aldea de Saranyana dando un rodeo por la Font de Santa Creu y el Mas de Carbó, por la ruta seguida en coche en su día por Ramón Pelinski (hoy de tránsito restringido); pero preferimos asomarnos desde la mesa panorámica a la caída occidental de la loma, donde descubriremos marcas de pintura blanca y amarilla y un par de viejas balizas de madera que indican las distancias hasta Todolella (7 km) y La Mata (9 km).

Descendemos, pues, por un camino empinado y pedregoso, con funciones de cortafuego, que abre un pasillo rectilíneo en el denso carrascal que tapiza esta vertiente de la muela, hasta alcanzar, entre viejas paredes de piedra, las ruinosas construcciones del Mas de Casanova, donde se alza un rústico peiró dedicado a Sant Pere. A partir de este punto, hay que afinar los sentidos y rastrear escrupulosamente las marcas y balizas del PR, en largo recorrido entre bosques y praderas, por caminos delimitados por muros de piedra seca que siguen una orientación general N-NW. Si no extraviamos la ruta, pasaremos junto a las ruinas del Maset de Vicent Ferrer y, ya a través de pistas descarnadas por la erosión, acertaremos a llegar a la renacida aldea de Saranyana, que merece una visita.

Componen el pequeño núcleo de Saranyana, pedanía de Todolella, un puñado de casas en proceso de rehabilitación, desparramadas en torno a la ermita de San Miguel y Santa Quiteria (s.XVII). El rústico edificio que albergó en su día el ayuntamiento de la villa (s.XVII) presenta un amplio soportal con un único arco orientado al sur; en la zona alta de la aldea resisten aún los ruinosos restos de la antigua parroquia dedicada a San Miguel (s.XIII), uno de los escasos vestigios románicos de la comarca de Els Ports.

Poco más abajo de Saranyana, las marcas del PR se desvían a la izquierda para continuar rumbo a La Mata de Morella y Mirambel. Nuestra ruta prosigue pista abajo, sin mayores alicientes que dejarse llevar, por la margen derecha del río Cantavieja, hasta el espléndido puente gótico (s.XIV), que salva de un limpio salto los 13 metros del cauce; sin necesidad de cruzarlo, continuamos por la antigua carretera algo más de medio km hasta desembocar en la CV-120, que en 2,5 km más nos lleva, a la vista de la Moleta dels Frares, de vuelta a Forcall (4 horas el recorrido completo).

Acceso: Forcall (1h 15min)

Katalogoak

Irudiak

Track-ak

Iruzkinak