Gora

Castell de Confrides, Penya del (1113 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2018/04/09
Aldatze data
2019/11/22
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En la ladera de umbría de la Serra Aitana, prácticamente en la vertical al N del prohibido techo alicantino, se alza un grupo de vistosas peñas, denominadas Les Moles, que exhiben potentes farallones rocosos sobre las localidades de Benifato y Confrides, en la Vall de Guadalest. En el extremo más septentrional del grupo se desgaja un erizado espinazo calizo que remata un airoso peñasco de aspecto inexpugnable, coronado por un castillo que parece emerger de la propia roca. La altiva fortaleza es el viejo castillo de Alfofra (antigua alquería árabe desaparecida después de la expulsión morisca), más conocido como Castell de Confrides, construido sobre esos riscos imposibles probablemente en torno al siglo X.

El largo periodo de ocupación morisca de los valles y montañas de las Marinas alicantinas, hasta su ignominiosa expulsión en 1609, resultó especialmente fecundo en la construcción sobre las crestas de las montañas de castillos y torres de vigilancia como defensa ante posibles ataques de otros grupos tribales islámicos o, posteriormente, de cristianos procedentes de los territorios limítrofes. La Vall de Guadalest, uno de los centros neurálgicos de población morisca en las Marinas, conserva vestigios de varias fortalezas árabes, comunicadas visualmente entre sí, que componían una eficaz red de alerta contra incursiones enemigas y proporcionaban cobijo puntual a la población del valle en caso de peligro.

Los castillos de Serrella (Castell de Castells), Alfofra (Confrides/Benifato) y Pla de la Casa, posible Xeroles (Fageca) dominaban desde sus señeras posiciones toda la extensión del valle de Guadalest, y podían comunicarse en caso necesario, por medio de fuego o de humo, entre sí y con el Castell de Guadalest, sin duda la cabecera del valle en el periodo bajo dominación morisca, donde podrían refugiarse los habitantes de localidades cercanas como Beniardá o Benimantell, y de otras aldeas y alquerías, ya desaparecidas, situadas en su área de influencia: "Benisiclí, Benisuli, Benisivá, Benitallá, Benicasim, Benialet, Beniqueis, Benimusa, Moxerques, Ondara, Ondarella." (Jacinto Bosch Vilà. "Notas de toponimia para la historia de Guadalest y su valle". Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos. Granada 1965-66)

El Castell de Alfofra o de Confrides, el situado a mayor altitud de Alicante, se alza sobre una imponente atalaya rocosa conocida como Penya del Castell. La abundancia de castillos existente en la provincia condiciona la profusión de topónimos prácticamente idénticos para denominarlos (existen multitud de "penya", "tossal" o "tossalet" del castell o del castellet), lo que obliga a singularizarlos de alguna manera, a efectos de catálogo, para no generar excesiva confusión. En este sentido, lo más razonable parece añadir al genérico Penya del Castell el nombre propio del castillo en cuestión, que, en muchas ocasiones, desplazará al genérico y se convertirá directamente en el orónimo diferenciador.

En el monte que nos ocupa, la fortaleza islámica se conoce indistintamente como Castell de Alfofra o Castell de Confrides (1113 m). El mapa onomástico del ICV (Institut Cartogràfic Valencià) añade además en el entorno de la cima un Morro de Pinareta, del que desconocemos el posible arraigo; y a nivel popular, la vistosa peña del Castell de Confrides es llamada la "Cúa del bacallà", por su evidente semejanza, vista desde las localidades situadas a levante de la montaña, con el apéndice caudal de un bacalao.

Su carácter como hito paisajístico de la Vall de Guadalest, su condición de excelso mirador hacia Aitana y Serrella, dos de las sierras más elevadas y emblemáticas de Alicante, y la relevancia patrimonial e histórica que le proporciona su castillo, son factores que acrecientan la importancia de esta peña, que debe figurar sin duda, a pesar de su modesta prominencia relativa, entre las destacadas del catálogo montañero alicantino.

Desde Confrides

En el punto kilométrico 23,3 de la CV-70, a 1 km aproximadamente de Confrides (785 m) en dirección a Guadalest, sale a la derecha un ramal asfaltado identificable por un cartelón que reza "Don Bernardo" y varios buzones de correos; en teoría, el carretil forma parte del trazado del PR-CV 44 "Benifato-Confrides", pero no existen balizas ni marcas de pintura que lo confirmen. Si queremos evitar casi 3 km de pistas asfaltadas sin señalizar y de trazado bastante enrevesado, se puede ascender con vehículo, de manera intuitiva, hasta la misma base de la montaña en su fachada W, donde se ha acondicionado un pequeño espacio para 3 o 4 coches.

Frente al mismo (985 m), al otro lado de la pista, un hito marca el inicio de un senderillo que trepa, de frente al castillo encaramado en su peña, hasta una especie de ancho camino de grandes rocas, que parece destinado a amortiguar la velocidad de las piedras que ruedan por el canchal desde los riscos cimeros. Al final de esta barrera defensiva a ras de suelo, que recorremos hacia la derecha, continúa un sendero marcado con hitos, que serpentea hasta el collado que desgaja la Penya del Castell de los impresionantes paredones de Les Moles.

Desde el collado, una bonita senda, algo agreste, se cuela a la izquierda entre las puntiagudas agujas, siempre apoyada en la vertiente de poniente, traspasa la antigua albacara, que presenta vestigios de muro, un arco y el basamento de una posible torre, y escala hasta la cumbrera, prácticamente ocupada por las ruinas de la fortaleza islámica. El recinto del castillo, defendido únicamente por un lienzo de muralla en el lateral occidental, con una torre cilíndrica y otra prismática, conserva un gran aljibe en el patio de armas, un pequeño espacio sin protección sobre los abismos de la cara oriental; en la muralla se abre una graciosa puerta de arco que no parece conducir ya a ningún sitio.

La cima de la Penya del Castell de Confrides (1113 m) se localiza sobre un promontorio rocoso aledaño, con indicios de haber sido trabajado para su uso como atalaya de vigilancia y, muy probablemente, como faro donde encender la hoguera que pondría en contacto este castillo con el resto de fortalezas de la comarca. A caballo de las sierras de Aitana y Serrella, la aérea cima es también un magnífico mirador sobre las tierras de la vall de Guadalest y hacia la alineación de montañas que, por la Xortà y la Bernia, hunde sus pies en el cercano Mediterráneo,

Acceso: Confrides (1h 30min); desde la pista en la base del castillo (25 min)

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