Gora

Cerro Huenes (1.806 m)

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Jose Ramon Triviño Barasona
Sarrera data
2018/12/26
Aldatze data
2018/12/26
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Desde la Urbanización Cumbres Verdes de la Zubia llegamos a la Fuente del Hervidero y seguimos en dirección al Canal de la Espartera, (1360m)

 Dejando a la derecha el aparcamiento del Canal de la Espartera , seguimos por la pista que se dirige en suave descenso hacia el este en dirección a La Cortijuela y que transcurre paralela al Barranco del Arroyo Huenes.

Llegamos al Puente de los Siete Ojos. (1420m) Ahí tomamos el PR-A 20 que sale a la izquierda, y que en ascenso pronunciado y constante por la divisoria en dirección este, nos encaminará hacia la Loma del Cerro del Sol, (1710m)  y casi inmediatamente al Pico de la Carne, auténtica atalaya desde cuyos escarpes rocosos podremos empezar a disfrutar de unas vistas impresionantes de Sierra Nevada con el Trevenque en primer plano a un lado y Cerro Gordo y el Barranco del Huenes al otro. El terreno es de piedra suelta, por lo que tendremos que extremar las precauciones.

Desde la base del Pico de la Carne (1806m) descendemos brevemente primero y subimos después, en dirección a la cara sur de Cerro Gordo, de afilada y arenosa silueta piramidal. Su despejada cumbre (1885 m) es la máxima elevación del macizo del Huenes. Desde arriba, las vistas son de nuevo brutales: al Trevenque y la cuerda de los tresmiles de Sierra Nevada -que es la absoluta protagonista con sus cumbres nevadas y que ya hemos admirado antes- se añade ahora el esbelto Pico de la Carne, que acabamos de dejar atrás.

Un nuevo y breve descenso arenoso nos lleva a la Llanada del Chopoque (1750m) atravesaremos buscando el PR-A 20 en dirección sur, atrás quedan las cumbres del Cerro de las Minas y del Tamboril.


Nos salimos casi en seguida del PR para abordar sin sendero definido la fácil ascensión a la cumbre del Cerro Huenes, que da nombre a nuestra ruta. Llegamos a su punto más elevado (1806 m) antes que a su vértice geodésico (1798 m), situado en el extremo occidental. Las vistas desde estos dos puntos son verdaderamente estratosféricas, tanto a la ciudad de Granada como a Sierra Nevada. Desfilan ante nuestros ojos cumbres como el Veleta, los Tajos de la Virgen, Elorrieta, el Tozal del Cartujo, Tajos Altos y el Caballo en lo que a tresmiles se refiere. Aparece de nuevo en primer lugar el Trevenque, Cerro Gordo, el Pico del Tesoro, los Alayos o Castillejos. Completamos la panorámica de 360º con otras sierras andaluzas: Sierra Almijara con el Navachica y el Lucero, Sierra Tejeda con la Maroma, la Sierra de Loja, la de Parapanda, Sierra Elvira, Las Subbéticas, la Sierra Sur de Jaén, la de Huétor y Sierra Arana, la Sierra de Cazorla, del Pozo, Castril e incluso la omnipresente Sagra, entre otros accidentes geográficos que nos llegan a saturar visualmente en este fabuloso mirador natural.

Descendemos del Huenes para buscar el PR de nuevo, que tomaremos a la izquierda en dirección noreste al principio y noroeste después. Nos queda por delante un suave y continuado descenso, por sendero balizado. Al principio está el frondoso pinar de la Cañada del Chopo, a continuación, el sendero converge con un camino en el que pasamos por varias construcciones: un moderno depósito de agua, un abrevadero metálico junto a la Fuente del Chopo o los Rediles del Cerro Huenes -un aprisco ganadero junto a un edificio de reciente construcción donde encontraremos una fuente-abrevadero que toma el agua de la cercana Fuente del Chopo, y un los restos metálicos de un antiguo alambique que aprovechaba la abundancia de agua para realizar la destilación de las plantas aromáticas de la zona para obtener aceites y esencias que colmaba de vida y actividad esta parte de la sierra en el siglo pasado y cuya gestión realizaba la empresa Destilaciones García de la Fuente, empresa de Armilla fundada en 1924 y que llegó a ser líder del sector en España en esa época (nada que ver con nuestro querido presidente, que sepamos).

Finalmente el sendero, que transcurre de forma paralela al carril, por encima de este, nos conduce al refugio de Fuente Fría, (1510m) antiguo Barracón Forestal del Cerro Huenes y vivero forestal, que se construyó para el uso de los trabajadores que realizaron la repoblación forestal de esta zona de la sierra entre los años 40 y 70. Fue abandonado tras el cese de la actividad selvícola, Posteriormente lo arregló la Federación Andaluza de Montaña. En la actualidad se encuentra en franco abandono y en penosas condiciones: el estiércol y la desidia se han adueñado de este histórico rincón de Sierra Nevada.

Frente al refugio podemos apreciar una fuente habitualmente seca, cuya agua viene conducida desde la verdadera Fuente Fría un poco mas arriba, por donde ya hemos pasado. También junto al refugio podemos contemplar las ruinas del viejo cortijo de Fuente Fría, la construcción original que da nombre a este paraje.

El camino amplio, escoltado de cipreses, atraviesa en suave descenso la porción mas alta de la llamada Loma de la Peste. A continuación, el camino se estrecha y atraviesa el pinar que tapiza el Barranco del Lobo. Continuamos bajando tras una pequeña explanada, antiguo descansadero del ganado donde podemos realizar un alto y contemplar la Vega granadina, la Sierra Almijara, Tejeda y Loja, el Lucero y la Maroma destacan con sus inconfundibles perfiles sobre el horizonte.

Continuamos por el sendero que recorre la ladera occidental del Tamboril hacia el sur descendiendo la llamada Cuesta de Quebrantajares. Transcurre por una preciosa zona de arenales dolomíticos, donde el sendero rasga esta superficie blanquecina salpicada de pinos y plantas endémicas entre las cárcavas que consiguen subsistir en tan árido medio. En pleno Barranco del Horcajo, pasamos junto a una pequeña cueva cueva que queda por encima del sendero. En este tramo, el sendero comienza a tener un trazado algo aéreo, sin llegar a dar la sensación de peligro en ningún momento dado el buen porte del mismo. Tras unos escarpes afianzados por unas vallas de madera viramos en dirección sur. Es esta una senda que ancestralmente ha atravesado esta ladera del Tamboril y que nos proporciona una agradable caminata por un tramo en donde resulta casi increíble poder disfrutar tan cómodamente de un terreno tan escarpado y aparentemente insalvable, de vertiginoso y agreste relieve salvado de forma magistral por unos potentes muros de contención. Bajo nosotros, el apacible Valle del Huenesy al frente la inconfundible silueta de la Boca de la Pescá y la Silleta de Padul. Estamos atravesando los farallones verticales delTajo Colorao.

La senda se va ensanchando a medida que descendemos y llegamos alBarranco de las Majadillasque salvamos con un sólido puente de piedra, a continuación nos espera un pinar que, llaneando, nos lleva a la llamada Majada del Neo, con las ruinas del viejo cortijillo bajo el camino. Tras el pinar, seguimos por el margen derecho del Barranco del Huenes hasta cruzarlo con otro puente de piedra, y muy pronto llegamos a la bifurcación donde comenzamos la ruta por la mañana.



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