Gora

San Frutos (956 m)

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Rafael Bartolomé
Sarrera data
2019/05/03
Aldatze data
2019/05/03
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Lugar de gran interés natural y de escasa entidad como cumbre, aunque sin duda los montañeros disfrutarán la visita dentro de unas vacaciones por la provincia de Segovia y alrededores.

La prominencia de la cima no se calcula con el acceso, dado que es artificial, pero tampoco cambia mucho porque suba unos metros. Un puente de piedra salva la gran grieta en la roca que es llamada “cuchillada de San Frutos”, dado que según la leyenda fue el Santo el que la hizo con su báculo, para salvar así a un grupo de cristianos perseguido por los moros. Pasado el puente nos encontramos una gran cruz de hierro forjada sobre un pedestal de piedra, con siete llaves grabadas que corresponden a las siete puertas de Sepúlveda, en recuerdo de una peregrinación.

El parque natural de las Hoces del río Duratón, declarado en 1989, es el que nos habrá movido a visitar el lugar, siendo éste uno de los miradores más populares. El gran meandro del río y el bucólico paraje hacen que se combine fácilmente con la turística localidad de Sepúlveda, donde comienzan las hoces. En las Hoces se encuentra una de las mayores colonias de Buitre Leonado de toda Europa, además del Águila Real, el Halcón Peregrino o el Alimoche. A lo largo del año pueden observarse incluso 130 especies de aves diferentes. Otros lugares de interés en el parque son las actividades acuáticas en torno a carrascal del Río y el Convento Franciscano de la Hoz, al que se accede desde Sebúlcor y que, a diferencia del nuestro, está enclavado sobre el mismo curso del río, dentro de la foz.

San Frutos es el patrón de Segovia, y nació en el siglo VII en una familia visigoda acomodada. Junto a sus hermanos, Valentín y Engracia, repartieron sus bienes entre los pobres y se retiraron a estos parajes para dedicarse a la oración. Allí estuvieron hasta la muerte de San Frutos a los 73 años, marchándose sus hermanos a Caballar, donde fueron capturados y martirizados por los moros. 

La ermita de San Frutos se construyó sobre una pequeña iglesia, erigida por el abad Fortún, después de la donación de Alfonso VI de este priorato al monasterio de Santo Domingo de Silos, en 1076. Fue consagrada por el arzobispo de Toledo, Don Bernardo, en el año 1100. A su lado se construyó un pequeño monasterio.

Desde la pista de Villaseca

A esta pequeña localidad se accede desde Sepúlveda tras 21km por la SG-V-2418. Está perfectamente indicado el acceso a San Frutos, tomando una pista de tierra de buen firme de 4km hasta el aparcamiento.

El paseo por el resto de la pista va pasando por el bonito mirador, que queda a la derecha, descendiendo después a la izquierda hasta la ermita. Hay una senda de vuelta algo más abajo del cementerio, que está detrás de la ermita, para ver el otro lado del meandro.



Accesos: Pista de Villaseca ( 20 min )

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