Gora

Villafuerte, Cerro de (1.747 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2019/05/27
Aldatze data
2019/05/27
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El Cerro de Villafuerte (1747 m) es la cota más elevada de la sierra de Villafuerte, extenso macizo calcáreo que se erige como el segundo relieve en altitud de la Región de Murcia, solo por detrás de la sierra de Moratalla, donde se encuentra Obispos (2014 m), techo de la comunidad autónoma; ambas alineaciones montañosas se ubican en el extremo occidental del término municipal de Moratalla, en la Comarca del Noroeste.

Además del propio Cerro de Villafuerte (1747 m), la sierra cuenta con otras cotas relevantes: San Juan (1699 m), vértice geodésico del conjunto; Puntal de la Vieja (1607 m), Puntal de las Cuevas (1711 m), Cerro de los Tres Ríos (1671 m), Cerro de las Doblas (1699 m), Calar de Ortiz (1547 m), Vicario (1364 m)... A poniente, sin solución de continuidad y a través de cordales que en ningún punto descienden de la cota 1450 m, la sierra de Villafuerte enlaza con la principal de Moratalla, dejando a medio camino el Cerro del Servalejo (1659 m), el Cagasebo (1613 m) y el vértice del Calar Blanco (1677 m).

El sector central de la sierra, donde se sitúan las cimas más elevadas, está incluido en la ZEC "Sierra de Villafuerte", un vasto espacio natural de enorme interés ambiental, designado "Zona Especial de Conservación" de la Red Europea Natura 2000, que engloba además la Serrata de las Simas, una amplia porción del Campo de San Juan (Calares de la Santa, de Enmedio y del Hambre) y parte de la sierra del Zacatín, lindante con Albacete y con la ZEC "Sierra de La Muela".

Las calizas fuertemente karstificadas de Villafuerte filtran las escasas lluvias y nieves que reciben a las cuencas de tres de los ríos más notables (con caudal más o menos permanente a lo largo del año) de la sedienta región murciana, todos ellos pertenecientes a la cuenca del Segura: Argos, Alhárabe y Taibilla a través del Arroyo Blanco; este último se nutre de los sobrantes del manantial de Cantalar, que mana a 1500 metros de altitud al pie de la fachada W del Cerro Villafuerte, remoto paraje serrano donde se ubica una planta embotelladora.

Aunque no faltan encinares o quejigales, la vegetación predominante en la sierra de Villafuerte corresponde a los pinares, fundamentalmente de pino laricio, blanco o salgareño (Pinus nigra), que asciende hasta las cotas más altas y forma con las sabinas en las cotas inferiores un singular bosque mixto; los sabinares de sabina albar (Juniperus thurifera), que dan nombre a la aldea de El Sabinar, se consideran los mejor conservados de Murcia, con abundantes ejemplares de buen porte en torno al Calar de la Santa.

En los alrededores de esta aldea existen además varios abrigos (Cañaica del Calar, Fuente del Sabugo...) con importantes representaciones de arte rupestre levantino, englobadas por tanto desde 1998 en el catálogo del Patrimonio Mundial de la Unesco; se puede concertar visitas guiadas y ampliar la información en el Centro de Arte Rupestre Levantino ubicado en la ermita Casa de Cristo, a 7 km de Moratalla.

La cima del Cerro de Villafuerte estuvo ocupada entre los siglos IV al VII por un importante poblado ibero-romano, cuyos habitantes se dedicaron probablemente a la ganadería, aunque algunos expertos opinan que su actividad principal pudo ser la minería. La acrópolis de Villafuerte, defendida al norte por los propios cortados rocosos y al sur por 600 metros de muralla, ocupó una amplia superficie en lo más alto del cerro, a una altitud (por encima de los 1700 metros) poco habitual para este tipo de asentamientos; en la visita a la montaña podemos intentar localizar algún vestigio de las más de cien construcciones inventariadas en el yacimiento.

Desde Calar de la Santa

Calar de la Santa es una pedanía de Moratalla situada a 34 km de la capital municipal por la carretera RM-703, a través de Campo de Béjar y Campo de San Juan, con desvío señalizado en la localidad de El Sabinar. El itinerario más asequible al Cerro de Villafuerte (1747 m) pasa por utilizar los accesos a la planta envasadora de agua de Cantalar, con la contrapartida de un recorrido relativamente largo por pistas desde Calar de la Santa.

En nuestro caso, optamos por cruzar el núcleo de esta localidad y continuar en vehículo por la carreterilla asfaltada que lo abandona en descenso hacia el S. Tras un par de revueltas, el carretil cruza el cauce de un reseco arroyo y prosigue con tendencia al W durante algo más de 3 km, hasta que pasa sobre el cauce del Arroyo Blanco; 300 metros más adelante desaparece el asfalto y la pendiente se acentúa, aunque el firme permite proseguir por la pista de tierra a lo largo de 800 metros más. En este punto, recorridos 4,2 km desde Calar de la Santa, donde se desgaja un ramal a la derecha (en dirección al cortijo de Matacabras), un cartel advierte sobre la prohibición de acceso a vehículos no autorizados; para evitar posibles complicaciones, este debiera ser el teórico lugar de inicio de la ruta a pie (1225 m).

El recorrido ascendente por la pista hasta las instalaciones de la embotelladora (casi 3 km) puede resultar algo monótono, aunque en la segunda mitad se anima con la contemplación del profundo barranco del Cantalar, erizado de pináculos dolomíticos, al pie del imponente puntal W del Cerro Villafuerte. Las instalaciones de envasado quedan un poco apartadas a la izquierda, cobijadas en un agreste rincón de la montaña. El agua del manantial de Cantalar, bicarbonatada, alcalina y lírica, fue declarada minero-medicinal en 1891, declaración ligada oficialmente a la creación de un "Balneario de Cantalar" que, a pesar de aparecer rotulado en la cartografía actual, nunca llegó a construirse por su dificultoso acceso y por la baja temperatura del agua (10ºC) en su nacimiento.

A la altura del "balneario" (0,45) tomamos una pista ascendente a la derecha; en la próxima bifurcación elegimos en cambio el ramal de la izquierda, que va rodeando una estribación occidental de Villafuerte, culminada por un impresionante peñasco de tonos dorados. Rebasada la peña, en un rellano anterior a un repecho de la pista, se abre a la izquierda una vaguada con acumulación de arenas por riadas ocasionales; hay que localizar un discreto hito (1,00) que señala el inicio de una trocha que asciende a la par del barranco seco, en dirección al elevado collado abierto entre las dos cotas del Cerro Villafuerte.

Por terreno algo áspero y empinado en su tramo final, con hitos esporádicos, se alcanza finalmente (1,35) el descarnado paso, probable entrada al antiguo poblado tardorromano, entre las dos cotas de Villafuerte. A la derecha del collado se asciende en breve al hito cimero del Cerro de Villafuerte (1747 m)(1,40), prácticamente sin visibilidad; para disfrutar de cierta panorámica, deberemos trepar también a la cota NW (1743 m), un despejado pitón calizo que invita a anclarse sin prisa en su solitaria cimera.

Acceso: Calar de la Santa, km 4,2 de la pista al "Balneario de Cantalar" (1h 40min)

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