Gora

Castarreño (926 m)

remove-icon
Luis Astola Fernández
Sarrera data
2019/06/27
Aldatze data
2019/06/30
1

En la comarca Odra-Pisuerga, al W de Burgos y cerca del límite con Palencia, se presenta una alineación de modestos cerros testigo, de altitudes llamativamente uniformes, que se alzan alrededor de 100 metros por encima de los llanos cultivados del piedemonte, bastante individualizados respecto al Páramo de Castrojeriz del que forman parte; constituidos por materiales margosos relativamente blandos, la delgada costra caliza que protege su superficie amesetada los ha preservado de la erosión, convirtiéndolos precisamente en testigos del altiplano original.

Situadas entre las localidades de Sasamón y el propio Castrojeriz, estas pequeñas montañas se prestan a la realización de itinerarios de baja intensidad, combinados con el conocimiento de los pueblos situados a sus pies, algunos de ellos ciertamente monumentales. Destacamos de norte a sur los relieves más relevantes: Castarreño (926 m), sobre Olmillos de Sasamón; los tres cerrillos a poniente de Castrillo de Murcia, La Quebrantada (922 m), San Cristol (926 m) y Santa Bárbara (913 m); Arnaiz (926 m), a medio camino de Castrillo y Villasandino; y, tras los altos de San Cipriano y el vértice de Las Cántaras (921 m), el Castillo de Castrojeriz (919 m), el más conocido y visitado de todos ellos, que ostenta la máxima prominencia del conjunto.

Castarreño (926 m) es un cerro voluminoso, referencia paisajística de la comarca, que albergó en su extensa plataforma cimera durante la Segunda Edad de Hierro (s.IV a.n.e.) un importante poblado fortificado de los turmogos, supuestamente precursor de la Segisama Julia romana, identificada por algunos autores con la actual Sasamón. El cerro, que ostenta una señal geodésica del IGN, aparece coronado por dos antenas de telecomunicaciones y por una cruz metálica en el reborde septentrional.

Al Alto de Castarreño desde Olmillos de Sasamón

Olmillos de Sasamón es una pedanía del ayuntamiento de Sasamón, situada a 40 km de Burgos por la autovía A-231 en dirección a León y Compostela. Cuenta con el remozado y aparente castillo-palacio de los Cartagena, construido en el siglo XV y actualmente reconvertido en hotel de lujo; presidiendo un núcleo armonioso en el que abundan las recias casonas de piedra, se alza la monumental iglesia de la Asunción (s.XVI), con compacta torre barroca de principios del siglo XVII. En uno de los paneles del proyecto cultural "Villas del Brullés", colocados por la Junta de Castilla y León en el entorno del templo, leemos:

"Olmillos se fundó en el siglo IX (año 880), en la Reconquista. Toma su nombre de su homónimo vegetal, el olmo, tan abundante entonces en torno a los riachuelos de su cuenca hidrográfica. En el siglo XII fue donado por Alfonso X el Sabio, en arras a su mujer doña Violante. Durante la Edad Media fue uno de los puntos fundamentales en el Camino de Santiago, contando con dos hospitales. Mantendrá el régimen de realengo y más tarde el de señorío en el que permanece hasta principios del siglo XIX. Hasta 1910 se denominó Olmillos junto a Sasamón, como así reza en la cerradura de la iglesia."

Precisamente junto a la iglesia de Olmillos de Sasamón (825 m) se localiza un panel del PRC-BU 194 "Sendero del Alto del Castarreño", de la Red de Senderos de Amaya ("4 villas de Amaya"), itinerario circular de 14,5 km y 3,30 de duración, que no es preciso realizar en su totalidad para ascender al cerro Castarreño (926 m). Callejeamos hasta salir del pueblo por su extremo SW, donde reencontramos, junto al cementerio, las balizas del sendero.

El recorrido, muy fácil de seguir, se dirige al W por pista entre campos de cereal y serpentea luego por la ladera oriental de Castarreño. Dos corzos nos miran confiados mientras se dan un festín en un verde campo de esparceta; un cernícalo aletea suspendido en el aire a varios metros del suelo; entre los trigales ya maduros, mientras las hembras incuban, se pavonean los machos de avutarda, aunque en esta ocasión no tenemos la fortuna de verlos; se escucha, lejano, el cacareo monótono de la codorniz...

Sin grandes esfuerzos se alcanza la meseta cimera, con el pilón geodésico y el poste de señales del PR que señalan la cima junto al cercado de una antena. Alguien ha utilizado la cruz que se alza en el canto norte de la amplia cima como mástil; demasiadas antenas, demasiadas cruces, demasiadas banderas... El mosaico de colores de los campos cultivados al pie del cerro resulta variopinto y relajante.

De vuelta en el llano, merece la pena acercarse a Sasamón, declarado Conjunto Histórico Artístico, fundamentalmente por su monumental iglesia de Santa María la Real (s.XII-XVII), templo con aires catedralicios, en el que destaca una portada gótica exquisitamente decorada con personaje medievales, con profusión de músicos tocando variados instrumentos de la época. Fuera del casco urbano, llama la atención el Arco de San Miguel de Mazarreros (románico, s.XII), abierto al campo; cercano, un viejo puente medieval, de tradición romana, sobre el río Brullés. En otro sentido, el propio Salaguti (Carlos Salazar Gutiérrez), singular y sociable artista local de cierto renombre, nos abrirá las puertas de su pintoresca casa-museo, construida por él mismo en plena naturaleza, para sorprendernos con su particular concepción del arte y de la vida.

Acceso: Olmillos de Sasamón (40 min)

Katalogoak

Irudiak

Track-ak

Iruzkinak