Gora

Ruivo do Paul, Pico (1640 m)

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Txomin Uriarte
Sarrera data
2020/03/23
Aldatze data
2020/03/23
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Las levadas son una peculiaridad de la isla de Madeira. Se trata de una inmensa red de acequias de riego que suman la increíble cifra de 1.400 km de acueductos, lo cual es algo inusitado para una isla tan pequeña. De hecho Madeira tiene una superficie total de 700 km2, de los que son aprovechables para el cultivo solamente 300 km2, y ello gracias a un esforzado trabajo de siglos de acondicionar las empinadas laderas montañosas para escalonarlas en bancales. Y toda la superficie cultivable de la isla está en la actualidad irrigada gracias a las levadas.

Son canales estrechos, de menos de medio metro de ancho, para disminuir la evaporación del agua, que circula muy limpia y ligeramente cuesta abajo, con desagües para atender a los cultivos. Están acompañados por un estrecho camino de mantenimiento, y un día los madeirenses descubrieron que, además de para el uso agrícola, esos caminos servían también como senderos, simplemente para caminar. 

Hoy en día muchas de las levadas están muy bien preparadas para la práctica del senderismo, a condición de no padecer vértigo. Porque al recorrerlas se puede observar el increíble trabajo que ha supuesto construirlas, muchas veces a golpe de barreno, al borde de paredones verticales de muchos metros de "patio" o por medio de túneles que atraviesan espolones rocosos.

Una de estas levadas -en este caso una mini-levada, nos lleva, a través de una coqueta vereda,  a una cumbre de hierba de 1640 m, con unas vistas magníficas, si no hay mucha niebla. Puede ser un buen complemento después de haber hecho desde Rabaçal las levadas de la Cascada del Risco y de las 25 Fuentes, que pueden ocupar unas 2,30 h.

Nos hallamos en la parte W de la isla, en la meseta de Paul da Serra. El punto de inicio es el parking que hay en el cruce de la carretera ER-110 con la pequeña carretera local que va al refugio-vivac de Estanquinhos.

Desde el cruce de Estanquinhos

Se sale (1500 m), a la vista de una fila de molinos de viento en la cresta herbosa a la derecha, siguiendo aguas arriba la estrechísima levada que circula por una pradera tapizada de helechos. Atraviesa una zona de picnic (0,15) en un pequeño pinar que podemos catalogar como luminoso, hasta llegar al nacimiento de la levada. El sitio se llama Fontes Ruivas. Una senda estrecha y pendiente nos lleva hasta la cima del pico de Ruivo de Paul (1640 m) (0,35),  o por su nombre completo: Pico de Ruivo do Paul da Serra.

Un vértice geodésico se exhibe encima de una torre. Inmensas vistas: hoy sobresalen encima del mar de nubes los tres grandes de Madeira: Ruivo, Torres y Arieiro. Vuelta por el mismo camino, en menos de media hora. Es la ruta núm.41 de la guía Rother.

Accesos: Cruce de Estanquinhos  (35  min)

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