Gora

San Miguel, Cerro de (963 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2020/03/25
Aldatze data
2020/03/25
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El espléndido casco histórico de Burgos, auténtico paraíso para los amantes de las piedras viejas, se desparrama al pie de la ladera oriental del Cerro de San Miguel (963 m); se trata de una elevación alargada y amesetada con orientación NE-SW, que se levanta alrededor de 100 metros sobre el cauce del Arlanzón. Junto al Montecillo (947 m) y El Grajo o Cerro Bellavista (962 m), pequeños oteros prácticamente integrados en el entorno urbano de Burgos, el Cerro de San Miguel (963 m) delimita por el oeste el horizonte de la capital castellana; en su achatada cima, sobre un estilizado pedestal, se alza el vértice geodésico denominado "Castillo".

Los restos paleontológicos hallados en el cercano yacimiento de Atapuerca, distante apenas 20 km de la ciudad, remontan la presencia humana en la comarca al menos 800.000 años atrás. En torno al actual emplazamiento del Castillo, situado en el extremo sur del cerro de San Miguel, se registran asentamientos humanos a partir de la edad de Bronce, que se prolongan durante la edad de Hierro. El propio Castillo, probable atalaya de vigilancia erigida a finales del siglo VIII contra el avance islámico, está ligado a la historia de Burgos incluso desde antes de la fundación de la ciudad por Diego Porcelos, segundo Conde de Castilla, en el año 884.

Tras contemplar y proteger desde la altura el crecimiento de Burgos en época medieval como próspera urbe comercial al paso del Camino de Santiago, el castillo pierde protagonismo y empieza un lento proceso de deterioro hasta su destrucción por el ejército napoleónico al final de la Guerra de la Independencia (1813), en la que habría adquirido un notable protagonismo. En la actualidad, consolidadas sus ruinas y reconstruida su muralla, la vieja fortaleza alberga un centro de interpretación sobre la historia de la ciudad.

La Catedral de Santa María de Burgos, joya gótica construida entre los siglos XIII-XVI, figura inscrita desde 1984 en la lista de Lugares Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. A partir de 2014, además, todo el centro histórico de la ciudad, incluido el Parque del Castillo, en el Cerro de San Miguel, hasta las riberas del Arlanzón, se considera zona de amortiguación de la propia catedral, lo que supone en la práctica una protección especial para este espacio por parte del organismo de referencia mundial en el ámbito de la cultura.

El Cerro de San Miguel y su Parque del Castillo forman parte del "Cinturón Verde" de Burgos, espacio natural ampliamente utilizado como zona de expansión por su proximidad al casco urbano. Además de los accesos rodados hasta la meseta (la Carretera del Castillo y la Travesía de las Corazas), la montaña está literalmente cosida a base de caminos, pistas, escalinatas, itinerarios de BTT y sendas balizadas.

A destacar las denominadas "Rutas Napoleónicas", cuyos postes, pintados en las testas con diferentes colores, se entrecruzan sin orden aparente por toda la extensión de la meseta cumbrera; se trata de cinco itinerarios autoguiados (Azul: "De la Defensa"; Rojo: "Wellington llega al Castillo"; Negro: "La Fortaleza Francesa"; Naranja: "El Último ataque"; Amarillo: "Ataque a San Román"), que rememoran el asedio y los ataques de Wellington sobre el Castillo, ocupado por las tropas francesas, durante el otoño de 1812.

Por su parte, la ruta nº 6 de los "Paseos por el Cinturón Verde", cuadernillo publicado por el consistorio burgalés, asciende desde la Puerta de San Esteban, en la antigua muralla, hasta el Centro de Divulgación de Aves ubicado en la explanada cimera del Cerro de San Miguel, a corta distancia de la señal del IGN que puntea la cima.

Al Cerro de San Miguel desde la Plaza de la Catedral

Paseo monumental y periurbano desde la propia fachada de la Catedral de Burgos. Desde la plaza (860 m) de la Catedral de Santa María, hay que subir por la escalinata hasta la iglesia gótica de San Nicolás de Bari (s.XV). A su derecha, la señalización turística indica la ruta peatonal al Castillo por la cuesta del Pozo Seco, que seguimos hasta el magnífico templo de San Esteban (s.XIII), actual Museo del Retablo.

Rebasado el voluminoso edificio, tomamos a la izquierda las escaleras que ascienden repentinamente la ladera arbolada del parque hasta llegar al lado mismo de la muralla oriental del castillo, a un paso del mirador situado a la izquierda. Seguimos en cambio a la derecha, salimos del antiguo recinto amurallado, descendemos brevemente por la carretera y, tras cruzar por encima de la calle de las Corazas, abandonamos el asfalto para reseguir a la derecha entre los pinos la senda señalizada para BTT.

Enlazando pistas y senderos, pasamos junto a unas antenas y volvemos a cruzar la carretera del Castillo. Tras un nuevo tramo arbolado, los caminos confluyen en la inmensa meseta cimera del cerro, junto al Centro de Divulgación de Aves municipal; casi 600 metros al NE, perfectamente visible en el centro de la despejada explanada rodeada de árboles, se alza el pilón geodésico que señala la cima del Cerro de San Miguel (963 m).

La ruta se puede ampliar a voluntad con múltiples alternativas. Para simplificar el descenso, desde la campa utilizada como aparcamiento al SW del vértice, se puede seguir el carretil que pasa junto a los depósitos de agua de abastecimiento a la ciudad, que conduce sin pérdida hasta el crucero y la fuente de la calle Corazas, frente al Arco de San Esteban, para desembocar en la popular Plaza de la Flora, ya en pleno casco histórico de Burgos(1,00).

Acceso: Plaza de la Catedral de Santa María (35 min)

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