Gora

Zabala (271 m)

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Matilde Sanz Rebato
Sarrera data
2020/05/14
Aldatze data
2020/05/17
2

Mientras se construía Zabalgarbi, la entidad regeneró y recuperó toda el área del Plan Especial de Artigas-Arraiz, cuyos terrenos estaban degradados por históricas actividades mineras (Mina Primitiva —primero explotada a cielo abierto y posteriormente en galería—), y por la explotación de una cantera. En la actualidad, el área está reforestada, hay senderos, un aparcamiento público y una zona de esparcimiento con jardines, merenderos y caminos forestales. 

Desde Zabalgarbi 

En vez de seguir las marcas blancas y rojas del GR 228, lo más rápido para llegar a la cima de Zabala es entrar por el portón que da acceso al área recreativa, con mesas, bancos y zonas de juego para niños. La zona está salpicada de rocas a las que está prohibido subirse. Si avanzamos por el extremo izquierdo paralelos a la valla del aparcamiento para empleados y visitantes de la planta, llegaremos al punto donde la campa y el bosque se unen. Hay una vieja tablilla de madera con el nombre de Arraiz, prácticamente ilegible en ella. Es muy probable que antes de balizarse el GR 228 la subida a este popular monte fuese por aquí, pero el sendero está a día de hoy prácticamente comido por la hierba. Para subir a Zabala, seguiremos de frente y tras pasar los restos en forma de arco de las ruinas industriales de la Mina Primitiva, nos encaramamos por la izquierda a una ancha pista de tierra y hierba. Poco más adelante nos encontraremos un cierre con cadena, pero que puede abrirse cómodamente. Seguimos avanzando por la pista, con sus curvas hormigonadas, y con barandillas de madera, para desembocar en el collado de Zabala con la cima N del monte Arraiz. La antena de Itelazpi está a pocos metros y el punto más alto unos pasos por detrás de ella. Muy buenas vistas. 

No obstante, hay un itinerario más montañero que consiste en seguir el cordal por el que transcurre el GR 228 para, en un momento dado, abandonar éste y conectar con un precioso sendero que flanquea la ladera W de las tres cotas del monte Arraiz. El sendero nos lleva entre abedules y castaños,  para posteriormente salir a terreno más despejado, mientras disfrutamos del canto de los jilgueros que tapan con sus trinos el ruido procedente de la planta de Zabalgarbi. Además, en la primera parte del GR, nos sorprenderán varios ejemplares de alcornoques, lo cual ya merece por sí solo el pequeño esfuerzo añadido de este rodeo para alcanzar la desafortunada cima de Zabala.

Accesos: por la pista, 20 minutos

 

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