Gora

Castillo (1.309 m)

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Javier Urrutia
Sarrera data
2001/01/01
Aldatze data
2001/01/01
46
Esta cumbre de las Peñas de Amaya es una verdadera fortaleza natural defendida por paredones verticales por sus cuatro costados. Unicamente desde la imponente brecha NE ( 1.255 m ), que diferencia esta cima de la Peña Amaya ( 1.370 m ), es posible ganar con facilidad esta airosa atalaya por medio de un par de canales bien marcadas. El topónimo de este peculiar baluarte natural no deja lugar a dudas. Sobre esta atalaya ha debido existir una fortificación, sirviendo de acrópolis en las numerosas ocasiones en que la ciudad de Amaya fue sitiada. Esta ciudad Cántabra se ubicaba al SW de la peña Castillo ( 1.315 m ) extendiéndose sobre un área de 1200x200 metros. Desde la edad de bronce hasta la edad media, Amaya ha sido un importante núcleo de población, y, como se ha dicho, víctima de todas las invasiones penínsulares. Los Celtas, romanos, visigodos y musulmanes fueron los actores de los episodios épicos de estas tierras abiertas hacia Castilla.

El río Fresno y el Ríomance surgen en la vertiente Sur de la almenada peña y descienden a Sotresgudo ( 870 m ) antes de que las aguas sean recogidas en la vega del Pisuerga. El lugar más populoso e importante de estos contornos es, por otro lado, Villadiego ( 837 m ). Por tradición se tiene que el Conde Diego Rodriguez de Porcelos, que vivió en Amaya ( Moya ), debió fundar Villadiego dotándola de fortaleza en el siglo IX. Más conocida es la expresión “ Tomar las ( calzas ) de Villadiego ”, usada cuando se desea huir de un riesgo o compromiso, vamos, poner pies en polvorosa... Parece ser que los judíos se ponían como distintivo privilegiado unas calzas de cierto color, cuyo objeto era que pudieran ser identificados a simple vista, y se refugiaban en Villadiego, lugar en el que Fernando III les concedió protección.

Desde la aldea de Amaya ( 990 m ) la altiva muralla calcárea levantada en las peñas de Amaya es fantástica. Justo al Norte del pueblo se aprecia la singular brecha ( 1.255 m ) entre la alargada cima de Amaya ( 1.370 m ) y el Castillo ( 1.315 m ), y hacia la cual debemos dirigirnos. Una vez en ella, se presentan dos canales fáciles que ganan la cumbre cuya panorámica alcanza a los altos páramos burgaleses y palentinos, y en particular las tierras bañadas por los ríos Odra y Pisuerga. Otra posibilidad más larga pero muy interesante permite visitar el asentamiento del Castro de Amaya ( 1.170 m ). Desde el pueblo una desmesurada pista conduce a él rodeando la montaña. No existe dificultad para situarse en la brecha de acceso.

Accesos : Amaya ( 1h 15 min ).

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