Gora

Mendigurina (517 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2020/07/09
Aldatze data
2020/07/09
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En el extremo más meridional del término municipal de Labastida, dominando los pagos vitivinícolas de Andaberde y el meandro del Ebro conocido como Recodo o Rincón de Gimileo, se alza el cerro Mendigurina (517 m), un altozano amesetado y estéril que fue explotado como cantera de áridos y gravas hasta el último decenio del siglo XX. Gran parte de la superficie cimera presenta aún huellas de la extinta actividad extractiva en forma de escombreras, terrenos removidos y zanjas, lo que no impide el acceso relativamente cómodo a la aplanada cumbre de la colina.

A pesar de su pasado "industrial", el paraje reúne suficientes elementos de interés (naturales, etnográficos y arqueológicos) para merecer una visita; las balizas del GR 99 "Camino Natural del Ebro", en su etapa 13 entre Haro y San Vicente de la Sonsierra, facilitan enormemente la aproximación a la base del cerro por caminos agrícolas pavimentados.

Desde el Paraje Larrazuri (Labastida), por el GR-99

A la izquierda de la carretera A-3302, a 2,7 km de Labastida en dirección Haro, se inicia un ramal señalizado "Áridos y Hormigones Campino"; rebasado un primer pabellón (Construcciones Aratika), se desgaja a la izquierda (S) un camino asfaltado donde enlazamos con el trazado del GR 99 "Camino Natural del Ebro" procedente de Haro por el Puente de Labastida, punto de inicio del itinerario propuesto (465 m).

Tras la parcela y los edificios de la Bodega Gruporiojalta, conectamos con otro carretil procedente de la carretera, que tomamos a la derecha; las balizas del sendero de gran recorrido nos acompañan por el camino agrícola, sin temor a equivocarnos, en un itinerario ligeramente descendente entre viñedos interminables. Obviamos un primer desvío a la izquierda (0,15), que se dirige directamente hacia el achatado cerro de Mendigurina, y continuamos en la misma dirección general al S, con la vista puesta en la densa arboleda que flanquea el curso del Ebro.

Cerca ya del río, rebasamos una casa de piedra (Casa de Moreno, según la cartografía)(0,20), donde el camino gira al SE y acaba convertido en pista de tierra, que avanza bajo la áspera ladera de Mendigurina con el bosque fluvial a la derecha. Descartamos un primer desvío ascendente a la izquierda y, en una bifurcación evidente señalada por una caseta, abandonamos la ruta balizada (0,25) y tomamos la pista de grava que gana altura hacia el E y alcanza la plataforma cumbrera en un zigzag, entre escombreras y restos de la actividad extractiva de la antigua cantera.

Al llegar a un rellano al S de la cota cimera, a la vista de un terreno cercado de aspecto abandonado y sucio, rastreamos a la izquierda una sutil huella de paso, junto a las ruinas de un viejo corral o caseta de piedra, que se afirma luego en un senderillo por un pasillo abierto hacia el N entre el monte bajo. Al final de la meseta, cuartelada en parcelas que mantuvieron antiguas plantaciones de almendros, se alcanza el reborde septentrional, donde se alza el pilón geodésico que señala la cima de Mendigurina (517 m), de dilatada panorámica; en el extremo oriental de la planicie existe una cota ligeramente más elevada, que no tomamos en consideración por tratarse de una escombrera de origen artificial y tránsito dificultoso.

Sotos de Labastida y Recodo de Andaberde o Rincón de Gimileo

Tras dibujar en la proximidad de Haro y de Briñas los profundos meandros de Zaco y Tondón, el Ebro, convertido en frontera natural entre la Rioja Alta y la Rioja Alavesa, se ve obligado a efectuar un brusco giro en el paraje de Andaberde, aguas abajo de Mendigurina, al tropezar con el pronunciado talud del Cerro San Pelayo (551 m); en la curva interna del nuevo meandro, donde se extienden los Sotos de Labastida y el Rincón de Gimileo, se explotó hasta el año 1994, fecha en que la Diputación Foral de Álava ordenó paralizar la actividad, una gravera para extracción de áridos que alteró sensiblemente el entorno del río.

Tras la expropiación por parte de la administración de los terrenos, afectados por el LIC “Ebro ibaia / Río Ebro” de la Red Natura 2000, incluido posteriormente en la ZEC del mismo nombre, durante el año 2018 se realizaron, dentro del Proyecto "Life Lutreola Spain", labores de restauración ambiental destinadas a favorecer la población del visón europeo (Mustela lutreola), especie autóctona catalogada en peligro crítico de extinción a nivel mundial, y a eliminar los núcleos de visón americano (Neovison vison), su principal amenaza, expandido a partir de sueltas ilegales o de fugas de criaderos comerciales.

Los trabajos de rehabilitación incluyeron también actuaciones beneficiosas para otras especies sensibles presentes en el espacio natural, como la nutria (Lutra lutra) o el avión zapador (Riparia riparia). En el lugar, distante apenas 1 km del ramal que asciende a Mendigurina y fácilmente accesible por un buen carretil agrícola, se ha instalado un panel divulgativo sobre el proyecto; el avistamiento de fauna diversa, especialmente aves, inmersos en un sugerente entorno fluvial, está garantizado.

Ermita de San Martín de Motilluri

Gerardo López de Guereñu, en "Alava, Solar de Arte y de Fe" (Vitoria, 1962), refiriéndose a la desaparecida ermita de San Martín de Motilluri, en Labastida, dice: "Se alzó esta ermita en la falda occidental del término de Mendigurina. En un censo de 1696 se nombran unas heredades en el término de San Martín de Motilluri". En la actualidad resulta difícil apreciar los restos de esta ermita, catalogada por el Gobierno Vasco como Zona de Presunción Arqueológica, que se ubicaba en el extremo occidental de la meseta cimera de Mendigurina, cercana a la pista de acceso al cerro.

El "Becerro Galicano" (www.ehu.eus/galicano/id218 - consultado 07/07/2020) documenta el lugar de Mutilluri ya en el año 1062, en una donación del señor Oriol López al Monasterio de San Millán: "Et in Mutilluri meos palacios, cum tota mea hereditate et divisa, cum collazos et omnia que mea esse videntur ibi ad integrum". Si este documento, y otros de años posteriores recogidos en el mismo cartulario emilianense, se refieren realmente al San Martín de Motilluri bastidarra, habría que presumir la existencia en torno a la ermita de un pequeño poblado, quizás procedente de un antiguo asentamiento monástico de época altomedieval.

Hay que advertir que algunas fuentes de referencia, como la propia "Auñamendi Eusko Entziklopedia" (y la legión de blogueros adictos al "copia y pega" que no se toman la mínima molestia de contrastar las informaciones), identifican de manera errónea San Martín de Motilluri (incluso con fotografías fechadas en 1915) con la necrópolis y los restos de la ermita de San Martín de los Monjes, despoblado que se localiza en una lastra situada entre San Vicente de La Sonsierra y Peciña, 150 metros al E del punto kilométrico 1,8 de la carretera LR-317.

Luis Gil Zubillaga, en la memoria de las excavaciones realizadas entre 1995 y 1997 en "Los silos de La Llana" (Estudios de Arqueología Alavesa nº 21. Vitoria-Gasteiz, 2004), considera "...que el conjunto arqueológico formado por los silos del yacimiento de La Llana y los entalles de Espirbel tienen relación con el asentamiento alto y plenomedieval denominado Mutilluri, una de las aldeas existentes en el término de Labastida de forma previa a la fundación de esta villa aforada en el siglo XIII. Respecto a esta aldea medieval de Mutilluri, el asentamiento aparece mencionado en una corta serie de documentos emanados de los dominios monásticos de San Millán de la Cogolla (La Rioja) y Leyre (Navarra), en un arco cronológico de apenas cien años, entre mediados del siglo XI y el último tercio del siglo siguiente. Se ha considerado que el origen de este asentamiento parece deberse a una iniciativa señorial repobladora en torno al siglo X, de acuerdo al propio nombre del asentamiento, y desde luego la mayor parte de los propietarios que recoge la documentación de los siglos XI y XII son gentes de un cierto nivel económico-social, como el Senior Oriolo López, domna Sancia Munnioz de Muga o el abad Alvaro de San Millán, por ejemplo."

Salvador Velilla Córdoba, por su parte, en el artículo "Ubicación de topónimos medievales en la sonsierra Navarra" (Sancho El Sabio, nº 24. Vitoria-Gasteiz, 2006), realiza un prolijo trabajo de campo y documental, generoso en datos que merece la pena estudiar con detenimiento, para concluir que San Martín de Motilluri: "...podía ser un poblado (el año 1167 se cita una donación de “casales” en Motilluri) situado a la vera de uno de los numerosos vados que atravesaban el cauce del río Ebro, no lejos de Artajona, otro de los poblados que aparecen en los textos. Y lo cierto es que, los vecinos de Labastida aún hablan de la “senda del vado”, una senda que, partiendo de Labastida pasaba junto a San Martín, donde está la fuente “El gorrión”, y descendía por la Llana en busca del Ebro, teniendo por punto de mira la parte vieja de Haro. (...) Todo ello nos lleva a afirmar que San Martín de Motilluri estaba al sur de Labastida, no lejos del río Ebro, frente a la villa de Haro. La pena es que de todo aquello solamente nos quedan unas cuantas citas, el topónimo y la nostalgia de haber perdido una joya arquitectónica e histórica."

Acceso: Paraje de Larrazuri, Carretera A-3302, km 2,7 (45 min)

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