Gora

Pico del Fraile (503 m)

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Javier Urrutia
Sarrera data
2001/01/01
Aldatze data
2001/01/01
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Cumbre de la sierra de Breñas cercana al pico Candiano o La Colina ( 500 m ). Entre ambos se interpone el Collado del Pico del Fraile ( 418 m ).

Si bien el pico de Fraile ( 503 m ) es un poco más elevado que Candiano ( 500 m ), es esta segunda cumbre la que destaca cuando se observa desde la ría de Treto, con su repetidor a modo de "pirulí". Por ello, el Pico del Fraile, que ocupa una posición más retrasada, aparece más oculto y, por ello, es menos conocido. Lo mismo cabe decir del Pico Negro ( 506 m ), que es todavía más alto, y el Pico Fuentes ( 545 m ), máxima altura de la sierra antes de unir su cordal a la sierra de La Alcomba en el collado Campo el Hayal ( 418 m ).

Tanto en el collado como el propio pico se pueden observar curiosas formas originadas por la erosión, destacando la presencia de pequeña rocas "fungiformes" ( a modo de hongos ).

Unos metros antes de la entrada de Paduérniga ( 161 m ), se inicia una pista que depués de pasar por unas casas sube hacia la montaña. Al principio se encuentra asfaltada pero luego se transforma en camino. Este camino conduce sin pérdida al repetidor del Candiano. Un poco antes de llegar al mismo, en una curva se abandona este camino para subir directamente al cercano collado del Pico del Fraile ( 418 m ). Por la derecha una senda nos lleva a la cumbre del Pico del Fraile, cuya cima principal mide 503 m, mientras que la antecima NE, rodeada de curiosas formaciones rocosa es más baja ( 487 m ). Desde este punto es posible seguir el cordal de la sierra hacia el Pico Fuentes ( 545 m ), pasando, si se desea por el Pico Negro ( 506 m ).

Las Ijanas o Ajanas son duendes de aspecto femenino. Sus pechos son tan grandes que les dan la vuelta y los llevan colgados a la espalda. Poseen el pelo muy largo y son traviesas y juguetonas. Se dice que un cura de San Pantaleón de Aras echaba la culpa de todos los males a las Ijanas. Estas, enfurruñadas, entraban en la casa del cura y lo revolvían todo, le robaban sus morcillas y en su lugar colgaban sotanas, bonetes y alzacuellos. El cura cansado prendió fuego a la cueva donde vivían las ijanas. Pero no consiguió destruirlas, pues a la mañana siguiente su casa apareció rodeada de rozo y leña, pero parece ser que no encontraron fuego para prender la gran hoguera…

Accesos: Paduérniga ( 1h 15 min ).

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