Gora

Las Roscas (594 m)

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Rafael Bartolomé
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Javier Urrutia
Sarrera data
2009/02/03
Aldatze data
2018/03/13
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Las Peñas de las Roscas ( 594 m) constituyen una de las montañas más interesantes de la geografía de Navarra, lo que sin duda sorprenderá a muchos montañeros, que desconocían que una cumbre tan espectacular pudiese encontrarse en Fitero. Algunos ya habrán descubierto en algún folleto turístico alguna foto de las peñas, ya que para los fiteranos es uno de sus emblemas, junto con el Monasterio, pero ni se habrán imaginado que pueda ascenderse de una forma razonable. Otros habrán descubierto las peñas al seguir la ascensión al cercano e interesante Los Blancares / Peña Roya ( 649 m ), que aparece en el estupendo libro de Montes de Navarra de Juan Mari Feliu, en su segunda edición.

Para todos aquellos que han sido seducidos por ellas, describiremos como ascender a la cima de la Peña Sur ( 594 m ), que es la más elevada, de una forma sorprendentemente sencilla, en contra de lo que pudiera parecer. La Peña Norte ( 592 m ), con tres dientes cimeros ( 588 m, 592 m y 590 m ), no puede alcanzarse de manera sencilla, aunque afortunadamente no constituye la cima principal. Un precioso gendarme de aspecto de hojaldre se encuentra en la brecha Norte ( 548 m ) y es bien visible desde la distancia, siendo esta brecha un lugar interesante para visitantes que no deseen ascender a la cima.

La composición de la roca es conglomerado calcáreo con grés lo que hace que sea dura en su parte superior, pero esté erosionada en la inferior, originando unas curiosas líneas horizontales por encima de las areniscas y arcillas de la base.

cumbre
Nota importante sobre el acceso: Los carteles informan de que el acceso a las peñas está prohibido entre febrero y julio, para respetar a las aves rapaces. Preguntando en el pueblo comentaron que en su momento había una de las dos parejas que quedaban en Navarra de águila azor-perdicera (Hieraaetus fasciatus) pero que parece ser que ya no anidan hace tiempo. Una mina de yeso que iba a instalarse en Los Blancares fue desautorizada gracias a las protestas de los ecologistas en 2005 por este motivo, aunque las plantaciones de olivos en la misma base de las peñas, con la maquinaria a motor e infraestructura que precisan para su recolección, que según los carteles estaría también prohibida, hacen dudar que las especies persistan. No hemos encontrado restos de aves rapaces que sí aparecen en la cima de Los Blancares / Peña Roya ( 649 m ).


Por el S.L. NA-216 y el camino de la Vega (T2)

mapa
Iniciamos el recorrido en Fitero ( 420 m ) junto al puente sobre el río Alhama que tiene el cartel de S.L. NA-216 del circuito de las Roscas. Tras recorrer unos metros de la carretera de Valverde, salimos a la derecha por una pista de tierra, que discurre entre árboles frutales y huertas, siguiendo las estacas. Aunque pronto hay una bifurcación con pintura a ambos lados, seguimos la pista por la derecha (W), por el llamado camino de la Vega. El camino de la izquierda enlaza con la ruta siguiente.

Tras pasar junto a la cueva de la Mora, origen de una de las leyendas de Becquer, y la Casa del Soto, tras unos 2,8 km de pista llegamos al cruce, con señales de advertencia y de S.L., en que giramos a la izquierda (SE), para entrar a la Dehesa del Castillo. La pista asciende a la izquierda, pasando junto al corral de acceso al Tudején ( 571 m ), para proseguir por la derecha (SE). Aquí queda a la derecha el acceso a la cima de Los Blancares / Peña Roya ( 649 m ), pero seguimos, hasta un cruce de pistas en que vemos las peñas a la izquierda. Dejamos el S.L. y giramos (NE) en dirección a la base del sendero que se ve subir a la brecha Norte, a la izquierda del gendarme-torre, para descender hasta allí.

Se puede subir a la brecha si se desea. Ahora se gira a la derecha y, junto a varios campos de olivos, se alcanza el tímido senderillo, con una estaca, que accede a la cima. Buscamos ahora a la izquierda el corredor de entrada a la brechita, entre las dos cotas de la Peña Sur ( 594 m ), donde se gira a la derecha para trepar las repisas de conglomerado (F), algo inclinadas pero muy sencillas, teniendo precaución si se encuentran mojadas debido al verdín musgoso que poseen.

Descenso por el S.L. NA-216 y carretera de Valverde (T2)

Se recomienda ahora seguir la pista entre los olivos, a la izquierda en el sentido de la bajada de la peña (SE), hasta retomar la pintura blanca y verde del S.L. en nuevos cruces de pista, que giran al NE hasta salir a la carretera de Valverde, junto a una señal de madera, a algo más de 1km del punto de inicio. Debido a que obliga a recorrer el asfalto y tiene menos interés, no suele usarse como subida, aunque sea un itinerario más corto.

Arista integral de Las Roscas (AD-)

Desde el S. hasta el extremo NE la arista forma un arco continuo envolviendo el curioso barranco de Las Roscas. Aunque pueden efectuarse ciertas maniobras con objeto de contornear los principales resaltes, siempre es posible escalarlos no lejos de su filo. El conglomerado es, en general mediocre, hay zonas donde exfolia con facilidad mientras que en otros resaltes resulta bastante robusto aunque con agarres finos. Algunos de las barreras desplomadas que caracterizan el modelado de Las Roscas poseen altura entre 1,5 y 2 m. pero su superación es bastante difícil y se suele precisar la ayuda del compañero, ejecutando la clásica maniobra del "Paso de Hombros". No es demasiado útil la cuerda por lo que se demanda "buen paso".

Situado en la base S. encontramos un primer resalte que se puede contornear sin dificultades, pero que puede acometerse más directamente para entrar en contacto con la roca. No existe una manera de ganarla. Su cima se encuentra defendida por la característica hendidura que da forma a las roscas (III-).

Tras su destrepe, nos dirigimos al segundo resalte que vamos a superar por la derecha de una pequeña roca (II) y luego trepar a la cima de un gran bloque en equilibrio. Ahora la arista se muestra firmemente y horizontal hasta que un canto redondeado obstaculiza la progresión sobre el filo. Se flanquea por la izquierda y luego se avanza hasta situarnos ante el tercer y principal resalte antes de la cima S. ( 594 m ). El flanqueo se realiza ahora por la derecha para dar con una concavidad. Para alcanzar el siguiente nivel hay que superar el pequeño escollo desplomado, donde es útil la ayuda del compañero. Luego se sigue hacia la derecha y se trepa por una placa (III) para restablecernos sobre la arista. Sin dificultad se gana entonces la cima S. ( 594 m ). El destrepe hacia la brecha entre las dos cimas ( 577 m ) puede efectuarse por el filo sin encontrar muchas dificultades.

Ahora debemos acometer el paso hacia la cima N. ( 592 m ). Por la derecha sería posible un contorneo con objeto de alcanzar la cumbre con más facilidad. Sin embargo, vamos a tomar una pequeña aérea cornisa que se dirige hacia la izquierda, pasa por debajo de una saliente proa y nos coloca frente a una característica panza a 1,5 m. de altura cuya superación no es fácil sin la ayuda del compañero. Situados en el siguiente nivel, aparece una segunda faja, algo más elevada pero menos volada que la anterior, donde también se estima el empujón del compañero. Ganada ya la cresta no hay obstáculos que nos separen de la cima N. ( 592 m )(AD-).

Giramos a la derecha descendiendo (NE) con el barranco a la derecha buscando los pasos que se nos antojen más sencillos para destrepar los sucesivos niveles. La tónica general es recorrer las pequeñas cornisas hasta encontrar el lugar idóneo para bajar el escalón (II). Un característico bloque monolítico de unos pocos metros de altura nos señala la dirección a tomar. Al alcanzar la brecha junto a él, podemos escalar los escasos metros que nos separan de él buscando los pequeños agarres (III-). En esta escotadura se abandona la arista por la izquierda, destrepando un par de metros a lo qué es ya la ladera.

Para volver al punto de partida, remontamos la pendiente (SW) para colocarnos en la brecha que nos separa del monolito de Las Roscas ( 560 m ). Esta curiosa formación, aunque es en sí una única roca asemeja estar constituida por apilación de tres grandes cantos. Las panzas que separan entre los cantos constituyen la dificultad para ser ganado aunque la escalada resulta factible. Desde la brecha se puede recorrer la base del cantil rocoso y perder altura hacia el sendero.

Accesos: Fitero por la Vega ( 1h 30 min ); Fitero por carretera de Valverde ( 1h ).

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