Gora

Forcala (1.476 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2014/12/18
Aldatze data
2016/06/12
3



Para Itziar Lazurtegi (18-10-2014), con admiración...

Fácilmente reconocible al N. de la N-240 a su paso por Berdún, la sierra de Forcala se extiende en una dirección aproximada norte-sur a lo largo de 15 km entre las localidades de Ansó, Fago y Biniés. De estructura compleja, con abundantes y profundos barrancos que se descuelgan del cordal principal hacia el este y el oeste, al encuentro respectivamente del río Veral (el que recoge en Zuriza las aguas de los barrancos de Petretxema, Maz y Tatxeras) y del Barranco de Fago, habitualmente seco en verano, sus empinadas laderas aparecen profusamente cubiertas de arbolado, mayoritariamente pinares de pino albar (Pinus sylvestris) y quejigales (Quercus faginea), siempre con sotobosque de boj; alguna mancha residual de hayedo en la umbría de las zonas más elevadas y ejemplares aislados de arce (Acer opalus y Acer campestre), dispersos aquí y allá, contribuyen a pincelar de tonos vivos en la otoñada el verde monótono de las laderas.

En el año 2010, el Gobierno de Aragón declaró Paisaje Protegido las Foces de Fago y Biniés, situadas en el ámbito de la sierra de Forcala, concretamente en los Barrancos de Fago y Tartiste la primera, y excavada por las azules aguas del río Veral, la de Biniés; dos enclaves interesantes desde el punto de vista geológico y paisajístico y con importantes valores ambientales merced a su flora y a su fauna, con presencia destacada, entre otras especies, del mítico quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).

Además del propio vértice de Forcala (1476 m), con algunas cotas aledañas que superan los 1300 m de altitud, pero de escasa prominencia respecto a los collados inmediatos, destaca al norte el Paco Ezpelá (1342 m), máxima altura, ya sobre los tejados de Ansó y Fago, de un pequeño cordal de dirección E-W perpendicular al principal. En un paraje cercano, sobre la carretera que une ambas localidades, se ubica, ocupando un sencillo edificio sin excesivas pretensiones arquitectónicas, la ermita de la Virgen de Puyeta, patrona de Ansó; desde el año 2008 viene celebrándose en este lugar la Junta de San Miguel o Junta de Puyeta, una antigua tradición recuperada, al estilo de la que celebran en la Piedra de San Martín los habitantes de Roncal y de Baretous, que viene a suponer una especie de pacto de buena vecindad, en este caso entre los Valles de Roncal y de Ansó.

Una larga pista (señalizada como Pista de Forcala), reservada a usos forestales, ganaderos y cinegéticos, de la que se desgajan hacia una y otra vertiente varios ramales secundarios igualmente restringidos al tráfico no autorizado, recorre el lomo de la sierra entre Berdún y Fago. El trazado de esta pista coincide en gran parte con la recuperada Cabañera Berdún-Ansó, utilizada para el traslado del ganado desde la Ribera hasta los pastos de Zuriza y viceversa en primavera y otoño (el 20 de octubre es la fecha señalada para abandonar Zuriza, en un recorrido que dura una semana hasta la Ribera, tal como me comentó, apenas dos días antes de la partida, un dicharachero pastor que oteaba desde A Paquiza sus rebaños para agruparlos); el sendero de la "Cañada Real Ansó-Berdún", balizado en verde y amarillo con flechas de madera y la "J" de la Comarca de la Jacetania, arranca a la derecha de la carretera A-1602, 500 metros aguas abajo del cruce Ansó-Biniés-Hecho, y enlaza después de un largo recorrido con la mencionada pista de Forcala, que alcanza posteriormente un collado (1317 m) al norte de la cima, para rodearla por su ladera occidental ya en descenso hacia el aún lejano Berdún. En cualquier caso, por su excesiva longitud, presumible monotonía e imposibilidad de diseñar un recorrido circular más o menos sensato, no resulta una buena elección como ruta de acceso a la propia cima, aunque quizás resulte adecuada para realizarla en BTT o, incluso, en travesía que enlace Ansó o Fago con Biniés o Berdún.

Desde Santa Lucía

La ruta circular propuesta para alcanzar la cima de Forcala se inicia (750 m) en el puente sobre el río Veral situado en el km 16'300 de la carretera A-1602, Berdún-Ansó, poco antes de la aldea de Santa Lucía. Sin llegar a cruzar el puente, arranca a la izquierda una pista (prohibida a vehículos no autorizados) con amplio espacio para aparcar. El carril se introduce brevemente en una zona boscosa y a su final, apenas 100 metros más adelante, hay que remontar el talud a la izquierda para localizar el camino que, recientemente desbrozado (octubre 2014), trepa con decisión entre pinos raquíticos; aunque el desnivel es fuerte, el trazado serpenteante del sendero facilita el ascenso.

La pendiente se suaviza al pasar entre las dos cotas de Peñamelera (1057 m), antes de alcanzar un primer rellano herboso. A partir de este punto, ya sobre la Loma de Forcala, todo consiste en prestar atención para no perder el mejor rastro, unas veces más marcado y otras más difuso, entre la vegetación, alternando el ascenso a plena loma con desvíos a izquierda o derecha de la misma, pero sin llegar a enmarañarse en ningún momento entre el boj. Alrededor de la cota 1350 se alcanza una jugosa pradera al pie del boscoso cono terminal de Forcala; un último esfuerzo entre la vegetación, que no llega a impedir el paso, nos sitúa de improviso junto al despejado vértice del Forcala (1476 m). La panorámica hacia el N abarca en un solo golpe de vista desde Orhi hasta Collarada, con Ezkaurre, Alanos, Agüerri, Bisaurin y Sª Bernera como perfiles más destacados.

Para variar el descenso, se atraviesa la ligera barrera de boj por un pasillo al N-NW y se continúa por terreno cómodo, pedregoso y con ligera pendiente, hasta el collado al pie de la primera cota (1374 m) que encontramos en esta dirección. El sendero la soslaya por la izquierda y alcanza sin dificultad la pista que se distingue poco más abajo; estamos en la ya mencionada Pista de Forcala, que une Berdún y Fago, y la seguimos en suave ascenso hasta el siguiente collado, amplio y herboso, al pie de una cima cónica (1356 m) rematada por un característico penacho rocoso.

Abandonando la pista por la derecha, se descubre un excelente camino de piedra que faldea dicha cota en un agradable tramo de quejigal hasta enlazar con la Loma de Puyarraso. La continuidad de la ruta a partir de este momento no debería plantear excesivas dudas, pues se trata de seguir en suave pendiente la trocha mejor marcada, generalmente a plena loma, con el Barranco de Peñamelera a la derecha y el de Bualo a la izquierda, ambos igualmente profundos, boscosos y presumiblemente enmarañados, como suele ocurrir en las vaguadas del Prepirineo.

Al alcanzar el colladito previo a Puyarraso (1119 m), reconocible por presentar un llamativo cortado rocoso hacia Peñamelera, el sendero se desliza por la izquierda de la cota, gana entidad e inicia un largo descenso por la umbría, en ocasiones con trechos muy pendientes y a veces algo invadido por la vegetación, pero en todo caso inconfundible y fácil de seguir. Tras un tramo especialmente empinado por el pinar, se alcanza finalmente una pista flanqueada por un vallado eléctrico, que anuncia la proximidad de una nave ganadera (Borda de Baretón); siguiendo junto al vallado, se cruza en breve el cauce reseco del Bualo y, enseguida, la portela de alambre que da acceso a una oscilante pasarela sobre el cauce del Veral.

La pasarela nos deja en el punto kilométrico 18'900 de la A-1602, poco más abajo de un refugio de pescadores cerrado, que dispone de un pequeño porche que puede servir de protección en caso de necesidad. Para rematar el itinerario circular, habrá que continuar por asfalto en suave descenso durante 2'5 km, por una carretera escasamente transitada, hasta cruzar el puente sobre el Veral aguas abajo de Santa Lucía, inicio de la ruta; en total, de 4 a 5 horas.

Accesos: Santa Lucía (2h); Pasarela de la Borda Baretón (2h 15 min)

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  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    2012.eko ekainak 11a
    Ganas le teníamos a Forcala y por fin subimos por medio de la pista que sale un poco antes del km.13 de la carretera entre Biniés y Ansó. Hay un cartel que prohibe el paso de vehículos no autorizados y sitio para aparcar. Multitud de rosas silvestres y madreselvas adornan una ascensión no demasiado preciosa pero sí bonita y agradable, con buenas vistas en todo momento. Hay un pequeño refugio abierto a medio camino, con bastante guano de murciélago, pero válido para pernoctar. Alcanzadas las ruinas de una borda (sin tejado), tomaremos una pista secundaria que sube directamente hacia el norte. Cuando finaliza, un hito da origen a una senda a la izquierda. Cuando lo deseemos nos podemos lanzar hacia el cordal, porque aunque el boj es abundante, son numerosísiimas las sendas de ganado que nos van a permitir avanzar. Tras una agradable zona herbosa bordearemos un pequeño pinar por la izquierda antes de la última rampa hasta el vértice. Mucho boj, pero mucha senda abierta, pues es un lugar que gusta a las ovejas, a tenor de los numerosos "conguitos" que adornaban y daban "fragancia" a la cima.