Gora

Jañona (1.362 m)

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Txomin Uriarte
Sarrera data
2012/12/28
Aldatze data
2017/02/23
5

La villa de Gata, declarada como “Conjunto histórico artístico” está localizada en un agradable valle rodeado de montañas. Es la capital de zona oriental de la sierra de Gata pero, como el resto de la comarca, ha sufrido una notable reducción de habitantes, que ha supuesto el envejecimiento de la población y la pérdida de muchos de los cultivos tradicionales.

De Gata parte uno de los recorridos más clásicos de la sierra, probablemente el más famoso: la calzada que sube al puerto de Castilla. Es una calzada romana que formaba parte de la Vía Dalmacia, que unía Coria, en Cáceres, con Ciudad Rodrigo, en Salamanca.

Desde Gata

Se sale desde la plaza (656 m), enfrente de la iglesia de San Pedro, por la calle Virgen del Puerto, que comienza en la fuente del Chorro, adornada con un imponente escudo blasonado de la casa de Austria. Se pasa por el barrio de San Sebastián y se sube por la calzada romana, convertida en una ancha pista carrozable, muy bien mantenida y balizada. Se van dejando atrás un depósito de aguas, un crucero de piedra y un par de fuentes: Pilas y Aguas Buenas.

Cruzamos el río San Blas por el curioso puente de los Dos Ojos, superpuestos para permitir el paso de las caballerías, y en algo más de una hora llegamos a la ermita de San Blas, en un pequeño bosque y muy bien atendida desde 1994 por un ermitaño muy andarín de 80 años llamado Eugenio y conocido como “El Peque”. Hay que charlar con él un rato, disfrutando de la pradera y de la fuente, que hacen al lugar objeto de una popular romería anual desde Gata y sus alrededores.

En menos de dos horas, y después de pasar otra fuente, llegamos al puerto de Castilla (5,4 km) (1.157 m), con vistas a la llanada salmantina sobre la que destaca la cumbre de Pozo de los Moros (1.218 m) a unos 6 km de distancia. Desde el puerto de Castilla tenemos al W, a nuestra izda, una pequeña colina, la Cruz de San Pedro (1.194 m), a la que podemos llegar en un cuarto de hora.

Nosotros tiramos a la dcha, por una pista muy clara, que deja a su izda la Cruz de Manuel (o del Muerto). En 2,5 km llegamos a la base de un enorme cortafuegos, muy pendiente, de 150 m de desnivel, en los que hay que emplearse a fondo. Nos sitúa ante una alambrada que da paso a la cumbre de Jañona.

Jañona (1.362 m), límite de provincias Salamanca-Cáceres, y donde está el vértice geodésico, es el extremo N de una pequeña meseta que termina al S en otra cumbre de la misma altitud. (Son dos cumbres gemelas, que hacen que a esta montaña se le llame Las Jañonas). La cumbre S de Jañona (1.362 m) está en una zona de acceso complicado, entre grandes bloques de piedra de granito, y con un pequeño cairn en la roca más alta. Habremos tardado 2,50 min a la cumbre N y 3,10 a la cumbre S.

Probablemente el mejor descenso, de no volver por el mismo camino, es recorrer toda la crestera de la sierra de las Jañonas en dirección SE, hasta llegar al collado anterior a las ruinas del castillo de Almenara (1.000 m), de origen árabe y datado del s XIV, desde donde es fácil llegar por camino empedrado al pueblo de Gata.

No es recomendable en cambio bajar a derecho desde Jañona en dirección SW para alcanzar la calzada del puerto de Castilla en la curva de la cantera y la fuente de Aguas Buenas. Por lo visto antes había un camino que llegaba allí, pero ha desaparecido y descender por el matorral se hace muy penoso.

Accesos: Gata ( 2 h 50 m a Jañona N.)( 3h 10 min a Jañona S).

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  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    2013.eko maiatzak 2a
    Preciosa ascensión al Jañona, esta primavera del 2013, con el monte lleno de agua y piornos, cantuesos y brezos luciendo sus mejores galas. Nos aventuramos y conseguimos descender por el viejo camino que se cita en la ficha como "posiblemente perdido", para complementar una ya de por sí excelente ascensión por la maravillosa calzada del Pto. Castilla. Este viejo camino arranca, de manera bien perceptible,en la calzada, al poco de pasar la fuente de Aguasbuenas (señalizada), y termina justo en el collado anterior a la cima, donde el cortafuegos final se empina de manera considerable (en este collado hay una balsa con muros, y se percibe la traza del viejo camino que hasta allí llega). Durante la pausada ascensión por la calzada romana, es fácil percibir a lo lejos la traza de este viejo camino desde diversos puntos, si nos fijamos bien, transcurriendo el mismo en paralelo a una zona de verdes praderas características conocida como Prado de las Canteras. Por no alargar demasiado el mensaje, dejo otra "tarjeta" en el buzón para describir el descenso.
  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    2013.eko maiatzak 2a
    Quizás sea recomendable utilizar este viejo camino para el descenso más que para el ascenso. De esta manera, además de disfrutar más despacio de cada metro de la impecable calzada romana, sus fuentes, su puente de los Dos Ojos, la preciosa ubicación de la ermita de San Blas... podremos buscar y percibir por donde va el trazado del viejo camino por el que nos aventuraremos en el descenso. Por ello, situados en el vértice geodésico de la cima N. de Jañona, localizaremos primero visualmente la "linea" del viejo camino, del pequeño muro que lo sustenta. Obviando el ancho y horrendo tramo final del cortafuegos que llega a la cima, descenderemos unos poquitos metros hasta el colladito entre el vértice geodésico y una pequeña peña característica algo más baja (a escasos metros de la cima). Allí encontramos una bajada directa,más o menos paralela al cortafuegos, bien jalonada de hitos de piedra, y mucho más agradable que el descarnado cortafuegos. Siguiendo estos hitos llegamos a la traza del viejo camino. Siendo plena primavera, cuando la vegetación es más abundante, la bella senda es perfectamente realizable. En todo momento hay paso (lo usa el ganado), salvo algún tramo corto y puntual en el que la vegetación no supone apenas problema (orientación clara, senda perceptible, dudas de fácil resolución). Incluso encontramos una señal de madera de las que jalonan la ascensión normal por la calzada, que señaliza un manantial (Fuentelengua), señal inequívoca de que este camino se resiste a desaparecer en el olvido. Bajada placentera. En el tramo final antes de la calzada, ya dando vista a la misma, nos sorprende una tormenta de nieve, que hace que perdamos la traza del viejo camino. El monte no impone grandes problemas para recuperar la calzada, ya que es una zona de pastos, algunos ya abandonados, pero aun sin invadir excesivamente por el matorral. ENCANTADOR EL JAÑONA, A EXCEPCIÓN DEL CORTAFUEGOS FINAL, CORTO POR SUERTE, Y EVITABLE, SI NOS LANZAMOS MONTE A TRAVÉS POR LA DERECHA (PODEMOS DAR CON LOS HITOS).