Gora

Pico Cervero (1.465 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2018/01/26
Aldatze data
2018/08/21
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El Pico Cervero (1465 m) es el techo de las Quilamas, un extenso espacio natural situado al S del territorio salmantino, entre el Parque Natural "Las Batuecas-Peña de Francia" y las dehesas infinitas del Campo Charro. Las Quilamas es un sistema montañoso compuesto por un conjunto de sierras (Tamames, Valero y la propia sierra de Quilamas) de estructura algo compleja, que se extienden con orientación NW-SE a partir de dos cordales sensiblemente paralelos, de perfiles alomados y compuestos mayoritariamente por rocas cuarcíticas y pizarrosas.

El cordal principal, presidido por el Pico Cervero (1465 m), cuenta con otras cotas significativas, como el Pico de la Cueva (1455 m) en el extremo más occidental, y la Sierra Chica (1259 m) en el oriental, provisto de vértice geodésico; al pie de sus laderas septentrionales se cobija Linares de Riofrío, referencia comarcal de las Quilamas. En la cuerda situada al sur de la principal destacan las cimas de Codorro (1371 m), vértice geodésico, y Castillo Viejo o Castillo de Valero (1374 m), con vestigios de incierta cronología en su achatada cumbrera. Entre ambos cordales se abre el profundo valle recorrido por el arroyo de las Quilamas, que desagua en el Alagón, a su vez subsidiario del Tajo.

El "Libro de la Montería", del rey Alfonso XI, escrito en algún momento entre los siglos XIV y XV, ya menciona el Pico Cervero y otros parajes de las Quilamas de toponimia reconocible, siempre en referencia a su riqueza cinegética: "El Cervero, que está sobre el Escorial, es buen monte de oso, et de puerco en la otoñada, et en el ivierno. Et son las vocerías la una desde el Pico del Puerco fasta Nava Redonda; et la otra por el camino que viene de Nava Redonda al Escorial: et la otra de parte del Escorial fasta encima de la sierra. Et es el armada en el collado de los Veneros en par de Peña Falcon."

 Las Quilamas, un espacio natural pendiente de protección

Las Quilamas están propuestas como LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) en 1999 y designadas un año después como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) de la Red Natura 2000 europea, con una extensión cercana a las 11.000 ha; ambas zonas, coincidentes en la mayor parte de su superficie, aparecen incluidas en la relación de espacios ZEC (Zona Especial de Conservación) elaborada por la Junta de Castilla y León.

Las reclamaciones promovidas desde hace un par de décadas por los colectivos conservacionistas para su declaración como parque natural duermen el sueño de los justos, olvidadas en algún cajón de la administración autonómica; de manera incomprensible sigue sin aprobarse, después de casi veinte años, el PORN que daría protección efectiva a este espacio natural, amenazado por los incendios, por hipotéticos proyectos eólicos, por la proliferación de pistas forestales y por intereses madereros y cinegéticos. La ficha del LIC "Quilamas" describe perfectamente los valores naturales presentes en estas sierras del mediodía salmantino, que merecerían mejor trato por parte de los responsables medioambientales de la Junta:

"En el Espacio existe una alta representación de contrastes, tanto en vegetación como en geomorfología, donde destacan las formaciones de rebollo (Quercus pyrenaica) de la cara norte de las Quilamas, con presencia de castaños (Castanea sativa) y acebos (Ilex aquifolium) que caracterizan un ambiente marcadamente atlántico, mientras que en las solanas y los valles hay presente un ambiente marcadamente mediterráneo con una vegetación típicamente mediterránea de brezales (Erica spp.), jarales (Cistus spp.) encinas (Quercus rotundifolia), alcornoques (Quercus suber) y madroños (Arbutus unedo).  A su vez en las zonas altas del interior de Quilamas existen formaciones de pastizal en buen estado de conservación que alberga numerosos insectos, incluidos lepidópteros endémicos.

En cuanto a la geomorfología se diferencia un relieve montañoso más suave en la cara norte y con vertiente a la cuenca del Duero, mientras que las aguas que fluyen hacia el Alagón (Cuenca del Tajo) se encuentran con un paraje agreste y abrupto con pronunciados valles fluviales que albergan una riquísima fauna y una flora peculiar. También es de destacar la presencia de afloramientos de roca caliza principalmente en zonas de cumbre rodeadas de pizarras, cuarcitas y esquistos, con presencia de fósiles. Aparte de su importante riqueza natural, cuenta además con numerosos restos de su histórico pasado, como castros y asentamientos prehistóricos."

En cuanto a la fauna, llama la atención la importante presencia de buitre negro (Aegypius monachus), con alrededor de 30 parejas reproductoras, alimoche (Neophron percnopterus) y cigüeña negra (Ciconia nigra); entre los mamíferos, destaca la presencia de nutria (Lutra lutra), pero hay que lamentar que desde hace bastantes años se ha perdido en la sierra el rastro del lince (Linx pardinus), una de las estrellas en regresión de la fauna ibérica.

De leyendas y etimologías

No se puede hablar de Las Quilamas sin mencionar una popular leyenda con trasfondo histórico, que pretende explicar el origen del topónimo a partir del nombre de una princesa árabe enterrada con fastuosos tesoros en una cueva de la sierra. La leyenda, que cuenta con versiones múltiples y algo embrolladas, hace referencia a Alarico, hijo ilegítimo del rey visigodo Egica (687-702) y hermanastro de su sucesor Witiza (700-710), y a Quilama, hija de Teodomiro, noble visigodo del SE peninsular; en otra versión, los protagonistas son Roderico o Rodrigo, hijo de Witiza y último rey visigodo (710-711), y Florinda la Cava, hija del conde Don Julián, gobernador de Ceuta.

En ambas historias, los ingredientes de la leyenda son similares: una pareja de amantes, con sospechas de violación en el caso de Rodrigo y Florinda; un padre que se siente ultrajado y persigue a la pareja o, despechado, facilita a los árabes la invasión de la península, provocando el final del reino visigodo; y un castillo (el de Valero) y una cueva en la sierra de Quilamas, en la ladera de poniente del Pico de la Cueva (1455 m), donde Quilama (o Florinda) permanece encantada, custodiando el tesoro de Alarico. Los aficionados al género, pueden escuchar en el siguiente enlace (Leyenda de la reina Quilama) la narración de una de las versiones de la leyenda.

Por nuestra parte, siempre hemos considerado la toponimia y la etimología como disciplinas más prosaicas que poéticas y, puestos a buscar un posible origen al topónimo Quilamas, nos inclinamos más por relacionarlo con "al-kilá", con el significado de "tierra de castillos", que es el nombre que los árabes dieron a los primitivos territorios de Castilla (recordemos la expresión "Alaba wa-l-Qilâ", “Álava y los castillos”, utilizada por los árabes para referirse a los lejanos territorios fronterizos hasta donde extendían sus incursiones bélicas, o aceifas, en época altomedieval, entre los siglos VIII y XII).

Desde Linares de Riofrío

Aunque la cima del Pico Cervero se reparte entre los términos de Navarredonda de la Rinconada y San Miguel de Valero, los accesos más cómodos parten desde Linares de Riofrío, apoyados en el GR 182 "Ruta de las Quilamas", un sendero que enlaza la medieval Monleón, en la comarca de Guijuelo, con la Peña de Francia (1728 m), a lo largo de 46,8 km y 12 horas de duración; Linares de Riofrío, llamado así por su antigua tradición del cultivo de lino, es conocido actualmente por su dedicación comercial a la producción de fresas (cada mes de junio celebra la fiesta de la fresa).

La ruta desde Linares hasta el Pico Cervero sigue pistas forestales en buen estado, muy adecuadas para la bicicleta de montaña, pero excesivamente largas para recorrerlas a pie (11,1 km hasta la cima, según indica una señal a la salida de la localidad). Para realizar un itinerario más razonable, lo iniciamos en La Honfría, accesible por pista transitable desde Linares en 4,4 km. La Honfría es una popular área recreativa creada por el antiguo Icona, inmersa en un entorno forestal sobresaliente, donde predominan especies de umbría como castaños, rebollos, acebos, avellanos o arces; cuenta con abundante equipamiento (refugio abierto, asadores, mesas, fuente de frescas y apreciadas aguas...) y está dotada de paneles interpretativos sobre aspectos naturales del enclave, además de unas curiosas esculturas de piedra artificial, ya algo deterioradas, que representan diversos animales. Este lugar fue uno de los escenarios elegidos por Jaime de Armiñán para rodar la película "El nido", interpretada por Héctor Alterio y Ana Torrent, nominada en 1980 al Óscar a la mejor película de habla no inglesa.

Desde La Honfría (1140 m), todo se limita a seguir, tras dejar atrás el enlace con el GR 181 en dirección a San Miguel de Valero, la amplia pista que recorre el marojal, con suaves desniveles, por la umbría de la sierra, con las balizas del GR 182 marcando la ruta (6,9 km al Pico Cervero). En torno a la cota 1280 m se abandona definitivamente el bosque y se sale a terreno de pastos, a la vista del apuntado cono del Cervero. Cruzamos entre dos pilares profusamente ornamentados por el antiguo Icona, que dan entrada a las praderas de Campo Escurial, y llaneamos hasta el refugio del Icona, donde un poste de señales indica el desvío hacia el Pico Cervero (3,4 km).

En este tramo, donde vuelve a aparecer el rebollo (Quercus pyrenaica), la pendiente se acentúa sensiblemente, aunque sigue siendo cómoda. Un nuevo poste señala el abandono definitivo del GR 182 y la derivación al Cervero (2,5 km), que continúa en la misma tónica, aunque conforme se gana altura la vegetación ralea y se imponen los oscuros peñascales de cuarcita. Una última rampa enlosada conduce al mirador del Pico Cervero, una simple explanada herbosa hasta la que parecen llegar los vehículos; un sendero entre bloques recorre los últimos metros hasta la cima, a la que se trepa finalmente por unas escaleras de piedra.

La cima del Pico Cervero (1465 m) está ocupada por una torreta de piedra que en verano se utiliza como observatorio contra incendios; el vértice geodésico se alza sobre la terraza almenada del edificio. Sobre un peñasco cercano se levanta una gran cruz de hormigón pintada de blanco, visible desde larga distancia. Dos paneles metálicos repasan las vastas panorámicas que se disfrutan desde la cumbre, con toda la extensión del Campo Charro al N; la prolongación del cordal principal a levante -Sierra Mayor (1385 m), Sierra Chica (1259 m)- y poniente -Peña de la Bolanca (1434 m), Pico de la Cueva (1455 m); y al S, los picos Codorro (1371 m) y Castillo de Valero (1374 m), y la larga cuerda de la sierra de la Peña de Francia (1728 m).

Acceso: Linares de Riofrío, área recreativa La Honfría (1h 45min)

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