Gora

Plata (457 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2016/05/09
Aldatze data
2017/10/10
3

De Bailo, en la cima de Plata, a Baelo Claudia, en la playa de Bolonia

A orillas de la costa atlántica gaditana, sobre la arena de la playa de Bolonia, se extienden las ruinas que componen el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia (Monumento Histórico Nacional), una imponente ciudad romana (siglo II a.n.e.) edificada en torno a una factoría de salazones y conservas de pescado. Hasta ese momento, las tribus indígenas (turdetanas o púnico-turdetanas) solían construir sus ciudades cerca de manantiales permanentes y en posiciones elevadas, incómodas pero fácilmente defendibles; en el entorno de Baelo Claudia, sobre las sierras que enmarcan la ensenada de Bolonia, se localizan al menos dos de estos oppidum prerromanos: Betis, al pie de los cortados rocosos al norte de San Bartolomé (442 m); y Bailo, sobre la Silla del Papa (el Mons Belleia del historiador Salustio), que ocupa la cota más elevada de la sierra de la Plata (457 m) y sus caídas septentrionales.

Las dos ciudades homónimas, Bailo y Baelo, han corrido distinta suerte a lo largo de la historia. La Bailo turdetana, edificada desde el siglo X a.n.e. sobre las rocas cimeras del monte Plata, perdió su razón de ser cuando nació la Baelo romana; sus habitantes, que habrían apoyado a Quinto Sertorio en su particular rebelión contra el dictador Lucio Cornelio Sila, serían forzados tras su derrota (años 80-72 a.n.e.) a abandonar sus asentamientos en la sierra y a establecerse en la nueva ciudad costera. Muchos siglos después, el yacimiento arqueológico de la Silla del Papa fue arrasado sin miramientos ni contemplaciones por la estación de repetidores de televisión y telefonía que ocupa actualmente la cima.

La Baelo Claudia romana, que prosperó en torno a la fábrica de conservas y salazones, donde se elaboraría entre otros productos el preciado "garum", fue parcialmente destruida por un terremoto en el siglo III, aunque se mantienen evidencias de ocupación hasta época altomedieval (siglo VII). Abandonada a su suerte a partir de ese momento, las excavaciones arqueológicas iniciadas a principios del siglo XX sacan a la luz una importante ciudad perfectamente urbanizada, dotada de todos los elementos que caracterizan las ciudades romanas: vías y calles enlosadas, foro, teatro, templos, acueductos, termas, mercado..., además de la propia singularidad de sus estructuras relacionadas con la industria conservera. Declarado Monumento Histórico Nacional en 1925, actualmente está considerado como uno de los mejores conjuntos arqueológicos de la Península en torno al mundo romano; desde 2007, un monumental edificio de hechuras modernas actúa como museo y centro de recepción y divulgación para los visitantes.

Proponemos una inmersión en la historia de este rincón de Andalucía, ascendiendo primero a la cima del Plata/Silla del Papa (457 m), para intentar rastrear entre antenas y cables los vestigios de la primitiva Bailo; y visitando luego las impresionantes ruinas de Baelo Claudia y los hallazgos expuestos en su museo (entrada gratuita); podremos disfrutar luego del inmenso y venteado arenal de Bolonia, del paseo hasta su famosa Duna (Monumento Natural) o de una ración de pescaíto frito en cualquiera de sus chiringuitos playeros.

 Recordar que las montañas y la línea de costa entre Algeciras y Zahara de los Atunes, donde se encuadra la Sierra de la Plata, están integradas dentro de los límites de protección del Parque Natural del Estrecho, con una extensión de 18.931 ha, mitad terrestres y mitad marítimas.

 Desde Bolonia

El único acceso a la Ensenada de Bolonia se realiza por la CA-8202, que nace en el km 70,2 de la N-340, entre Vejer de la Frontera y Tarifa. La carretera traspone el pequeño Puerto de Bolonia y desciende a la costa, deja atrás la entrada al Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia y continúa aún algo más de 2 km en dirección al extremo SW de la Sierra de la Plata, rematado por unas prominencias rocosas donde existe una zona de escalada (y de nidificación de buitres). En el alto, pasado el km 9, el carretil que continúa de frente conduce al vallado de una instalación militar, por lo que se debe seguir a la derecha, por el ramal principal, señalizado al Molino de Carrizales; con un firme bastante bacheado, enlaza casas de campo y pequeños cortijos diseminados al pie de la sierra (hay flechas amarillas del Camino de Santiago), hasta alcanzar un alto donde finaliza el asfalto (5,3 km desde la entrada a Baelo Claudia) y se desvía a la izquierda un estrecho ramal hormigonado, inicio de la ruta a pie.

Desde esta bifurcación (200 m), la pista pasa junto a un cortijillo con ganado suelto y asciende sin pérdida, con tramos alternativos de sendero por la cuneta, hasta el vallado que protege las instalaciones de telecomunicaciones.

En el recorrido predominan los pinos, aunque hay ejemplares aislados de alcornoque y buenos rodales de encina, especialmente en la vaguada abierta entre la Silla del Papa y la Laja de la Zarga (o Laja de las Algas), a la derecha del carril. Se rodea el vallado por la derecha o, más cómodamente, se penetra en el recinto de las antenas por una puerta que advierte sobre la necesidad de mantenerla cerrada porque puede haber ganado suelto. Un senderillo entre encinas y jaras trepa literalmente sobre el bloque de arenisca donde, entre antenas y cables, languidece el vértice geodésico del Plata (457 m). La cima domina visualmente un amplio territorio, especialmente tierra adentro (Campiña de la Janda y sierras del sur de Cádiz), desde donde sería más probable recibir amenazas, y un extenso sector de la costa de Zahara de los Atunes.

La primitiva Bailo turdetana se extendía por la pedregosa ladera septentrional, al abrigo de dos lajas paralelas de arenisca, donde se puede reconocer algunos restos del asentamiento; más abajo, incluso se conserva la fuente que justifica el difícil emplazamiento del poblado; entre el bosque de antenas de la cumbre es sencillo localizar una rústica escalera tallada, adosada a un habitáculo de incierta utilidad.

Resulta interesante deambular por el verde callejón formado entre verticales lajas de arenisca al sur de la cima, fuera ya de los límites del poblado, por donde corre un camino que, más adelante, destrepa a la izquierda por el cauce de un barranquillo hasta la pista utilizada en el ascenso, por donde retornamos al punto de partida.

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617 kB
2018/03/11
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2018/03/11

Acceso: Bolonia, km 3,3 de la carretera del Molino de Carrizales (30 min)

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