Gora

Galleiro (749 m)

remove-icon
Joseba Astola Fernandez
Sarrera data
2016/01/22
Aldatze data
2016/01/22
1

La Serra do Galleiro se encuentra al este de la ciudad de Vigo, separada de ésta por el valle del río Louro. Se extiende de norte a sur a lo largo de diez kilómetros, aproximadamente, separando los Concellos de Mos y Ponteareas.

Como ocurre en tantas otras montañas gallegas, nos encontramos en un entorno muy degradado y modificado por la acción humana para el aprovechamiento industrial de la madera. Numerosísimas pistas forestales surcan las laderas de la sierra a modo de laberinto, abriéndose paso entre una vegetación pobre donde los toxos (árgoma) han colonizado buena parte de la superficie, debido al abandono de las labores ganaderas en las aldeas del entorno. La proliferación de plantaciones de eucalipto y pino insigne, con la consiguiente quema indiscriminada que se repite año tras año, ante la pasividad e ineptitud de las sucesivas administraciones, tienen como consecuencia el empobrecimiento de un suelo que no da para más.

Las laderas que miran a poniente son las más perjudicadas, si bien la vertiente E tampoco se libra del maltrato. La cercanía al área metropolitana de Vigo (o Gran Vigo, como también se le conoce), así como la facilidad de acceso a todo tipo de vehículos, hace que sean unas montañas bastante concurridas. Sin embargo, a diferencia de otras tantas sierras gallegas, las instalaciones eólicas no han llegado hasta estas altitudes.

Con todo, la posibilidad de realizar agradables recorridos, tanto a pie como en bicicleta, está garantizada.

La rocosa cima del Galleiro es el punto culminante de la Serra a la que da nombre. Numerosas son las formas de alcanzar esta panorámica cúspide, buen mirador hacia Vigo y su área. No obstante, se trata de una atalaya muy significativa en lo que a  prominencia se refiere, constituyendo el punto más elevado de todas las montañas gallegas cercanas a la fachada atlántica. La distancia desde el vértice geodésico hasta el mar (Ría de Vigo) no supera los diez kilómetros en línea recta. Con suerte y un poco de imaginación, además de los aviones que despegan y aterrizan en el cercano Aeropuerto de Peinador, podremos divisar al Capitán Nemo a bordo del Nautilus, surcando la Ensenada de San Simón en busca de oro mientras esquiva los galeones hundidos en el fondo durante la cruenta Batalla de Rande.

No serán 20.000 las leguas que tengamos que recorrer para efectuar la ascensión al Galleiro. Elegimos Mouro como lugar de arranque, pequeña y tranquila aldea perteneciente al Concello de Ponteareas, totalmente ajena al bullicio del tráfico y la industria de la otra parte de la sierra. Hasta aquí hemos llegado provenientes de la carretera entre Pazos de Borbén y Ponteareas, tras atravesar la aldea de Castro (señalización precaria).

Por el collado entre el Salgueirón y el Galleiro

Situados en la bifurcación que encontramos a la entrada del pueblo (se puede aparcar), tomamos la opción de la izquierda. Enseguida, el asfalto da paso a un viejo camino empedrado, una mera ilusión,  ya que continua convertido en pista, luego sendero, hasta desembocar en un ancho carretil sin asfaltar que proviene de la cercana aldea de Cillarga. Sobre nuestra situación se encuentra el collado entre los montes Salgueirón y Galleiro, pero llegar hasta él directamente por la loma no parece tarea fácil ni agradable, al encontrarse el monte lleno de toxos quemados.

Tomando, pues, la ancha pista y con el objetivo puesto en el citado collado al que debemos llegar, caminaremos un tramo en dirección S, desechando aquellos ramales que desciendan, realizando después algunas lazadas con suave desnivel hasta superar la última rampa (hacia el N.) y alcanzar el collado (462 m.) después de una recta. Hemos empleado hasta aquí unos 45 minutos.

Del collado a la izquierda, un empinado cortafuegos pedregoso nos permitiría subir hasta el Salgueirón  (621 m.), segunda cumbre en importancia de la sierra.

 Nuestro rumbo, sin embargo, está claro. Tomamos el inclinado y entretenido cortafuegos hacia la derecha (NNE), que nos va a llevar hasta las cercanías de la cima a través de un curioso terreno de placas de granito . Pronto aparecen algunos hitos de piedra que nos afianzan en nuestro empeño, siendo éste el tramo más bonito de la ascensión. 

Tras dejar a la derecha una pequeña cota rocosa y alcanzar un collado en el cordal, un estrecho camino continua subiendo en la misma dirección hasta salir a una pista, entre una antena y el altivo vértice geodésico. Para alcanzar la cima, buscamos un sendero que nos lleva hasta ella entre grandes bloques graníticos. Uno de ellos asemeja el perfil de una cara que mira al vértice.

Encontramos un buzón, colocado por el C.M. Celtas, de Vigo y, seguido, la brevísima trepadita que nos separa del punto culminante.

Buenas vistas hacia la ciudad de Vigo y el mar, con el Aeropuerto de Peinador en primer plano. Si el día es claro, divisaremos también otras montañas importantes de las que rodean la ciudad viguesa, como el Galiñeiro, Alba, Faro Domaio, etc.

Ascensión directa, por el merendero abandonado del cordal

Existe otra opción para alcanzar el Galleiro que permite prescindir de la fastidiosa y fea pista de la primera opción. Sin embargo, hay que advertir que puede no ser sencillo dar a la primera con la ruta que a continuación se describe.

De la bifurcación en la entrada de Mouro, tomamos esta vez la carreterilla de la derecha, que entra en el pueblo, dejando a los lados pintorescas casitas y hórreos de granito en desuso. Tras atravesar la aldea en su totalidad, situados en la casa más alta, el asfalto da paso a un agradable camino que se interna en un eucaliptal. Este primer tramo puede ser el más confuso, debido a que el terreno está algo degradado por los numerosos incendios y algunas sendas pueden dar lugar a dudas. De cualquier modo, se trata de ascender hacia el NO por donde mejor se pueda, no encontrando especiales dificultades.

Tras alcanzar una zona de manantiales, verdadero oasis entre la vegetación quemada, una senda cada vez más clara asciende con decisión sobre algunas placas planas de granito, para continuar después hasta el collado situado al S. del Galleiro, bajo la cima, donde coincidimos con la primera ruta en su último tramo antes de la cumbre.

También es posible proseguir desde este collado por la ladera E. gracias a un agradable y suave camino que pasa por debajo del Galleiro dejándolo a la izquierda, para alcanzar de nuevo el cordal junto a un viejo merendero con fuente (seca) y mesas en estado de abandono, situado a la vera de unos pinos, cerca de una caseta de vigilancia forestal. Solo nos resta girar a la izquierda y recorrer el cordal por la pista hasta toparnos con la senda que sube al vértice.

Acceso: Mouro (1h30, ambas opciones)

Katalogoak

Irudiak

Track-ak

Iruzkinak

  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    2016.eko urtarrilak 13a

    Señalar que, en la aldea, nos recomendaron ascender por la primera de las opciones que describimos. El descenso lo efectuamos por la segunda opción  (ruta del merendero abandonado), resultando la orientación bastante sencilla hasta Mouro.

    La excursión fue efectuada en julio del 2015, en un verano especialmente atípico y tórrido en terras galegas. En consecuencia, el monte estaba inusualmente seco y ya se habían producido algunos conatos de incendio en días anteriores. Como nos indicó un amable e indignado paisano, todos los años se repite la misma historia. Las sospechas apuntan (según él) a industrias papeleras que aprovechan la madera quemada sin pagar coste alguno por ella.

    MIentras charlábamos con él, una patrulla de la policia del Concello entraba y salía de la aldea. Aquel hombre decía que era la única "vigilancia" contra incendios.

    No nos encontramos absolutamente a nadie en nuestra ruta.