Gora

Algarín (1.067 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2016/05/05
Aldatze data
2016/12/23
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Preciosa montaña, situada en la periferia del macizo de Grazalema, al norte del Parque Natural, pero ya fuera de los límites del espacio protegido. Bicéfala, con dos cimas bien diferenciadas, Algarín (1067 m) y Las Grajas (1041 m) (el Tajo y el Tajillo para los locales), levantada a plomo por su fachada de poniente, Algarín es una montaña para ser mirada; aislada, sin relieves cercanos que le hagan sombra, y a caballo de tres extensas provincias andaluzas (Cádiz, Málaga y Sevilla), es también una montaña desde donde mirar. En días de buena visibilidad, dicen que se llega a distinguir desde la cima la costa atlántica gaditana; sin atrevernos a ponerlo en duda, nos conformaremos con echar la vista a navegar por los azules increibles del embalse de Zahara, remansado a nuestros pies, bajo el horizonte erizado de picos de las sierras de Grazalema.

Hay cierta confusión respecto al nombre asignado a este monte (Algarín - Lagarín), propiciada probablemente por una errónea transcripción del topónimo ya desde las primeras ediciones (1918) de los mapas editados por el Instituto Geográfico y Estadístico, según los datos aportados en la época por los topógrafos militares. El vértice geodésico levantado en la cima se denominó desde un principio como Lagarín, y ese dato no ha sido corregido posteriormente en la cartografía del IGC ni en la del IGN, ni siquiera en la base de datos de vértices geodésicos del propio IGN. Las ediciones más modernas, en cambio, ya han sustituido el antiguo topónimo "Tajos de Lagarín" por el correcto "Tajos del Algarín"; incluso la propia reseña del IGN referida al vértice geodésico "Lagarín" resuelve sin lugar a dudas el error, al situar la señal "en el pico más alto del tajo del Algarín".

Las bondades senderistas y panorámicas de este monte se completan con una importante muestra arqueológica escondida en su ladera oriental: el Dolmen del Gigante o del Charcón, un magnífico ejemplar de sepulcro megalítico de corredor, fechado en el Eneolítico (Edad del Cobre), que visitaremos en el descenso de la ruta circular propuesta desde El Gastor, el más blanco de los pueblos blancos de Cádiz. Si después del paseo aún nos queda un hueco para la contemplación y el asombro, el callejeo por Olvera o por Zahara de la Sierra, auténticas joyas de la serranía gaditana, nos dejará definitivamente saturados de belleza.

Desde El Gastor

La parte alta de este cuidado pueblo está recorrida por una carreterilla rotulada a Los Algarrobales; a ambos lados se extiende un área recreativa (La Ladera), donde es posible aparcar a la sombra de los pinos. Iniciamos la ruta en la zona más al oeste del merendero (650 m), por una pista hormigonada que asciende bruscamente hasta un visible depósito de aguas; hay balizas pintadas en rojo y cartelitos que señalan "Ruta III Tajillo Tajo", que luego perderemos.

Hay que seguir un definido sendero que trepa entre bancales de olivos y encinas, hasta dar vista, al salir del arbolado, a la escarpada cara norte del Algarín. Quizás sería posible realizar un flanqueo, incluso en descenso, a la vista del embalse de Zahara, y rodear por completo la base del abrupto tajo, hasta remontar y alcanzar por la ladera occidental el amplio collado (Los Retamales) abierto entre Algarín y Las Grajas; pero, ante las dudas sobre la continuidad del camino, optamos por ascender a la izquierda, enlazando bancales semiabandonados, hasta el hombro que desciende de la peña, donde topamos con el vallado que protege el encinar que cubre toda la fachada NE de la montaña. El vallado tiene puntos débiles por los que cruzar y enlazar con la pisada vereda que nos lleva hacia el collado abierto entre Algarín y Las Grajas, que no sería estrictamente necesario alcanzar porque se puede atajar directamente a la cresta.

Si optamos por llegar al collado, donde reencontraremos balizas (esta vez con pintura amarilla), hay que seguir el sendero (N) que, sin posibilidad de error, asciende a la izquierda de la cresta, por terreno rocoso pero sin ninguna dificultad, hasta la aireada cima del Algarín, presidida por la señal geodésica (1h).

Una alternativa más corta, y quizás más sencilla, se introduce a la izquierda por una portezuela en terreno vallado, una vez dejado atrás el depósito de aguas, y asciende por buen camino entre el encinar que tapiza la ladera NE de Algarín (balizas rojas), hasta alcanzar directamente la cresta, donde enlaza con el sendero que asciende a la cima desde el collado. Lección magistral de geografía andaluza, con mención especial a los cercanos picos de Grazalema (Simancón, Torreón, Cerro del Pilar...) y al verde Malaver (1122 m), malagueño por los cuatro costados.

De vuelta al collado (1,15), la visita a Las Grajas (1041 m) por visible sendero añadirá 40 minutos a la ruta. El descenso a partir del collado sigue un empinado y descarnado camino (NE), útil para bajar pero ingrato en el ascenso (hay un camino alternativo en zigzag señalizado con balizas). Una mesa de madera a la sombra de una generosa encina avisa de la proximidad del magnífico dolmen de corredor del Gigante (18 metros de largo y hasta 4 de alto en la cámara, conserva la mayoría de los ortostatos y las cubiertas, protegido parcialmente por su túmulo).

Desde el dolmen, ubicado en terrenos del Cortijo de la Sierra, seguir la pista señalizada (N) que, tras cruzar algunas cancelas, nos retorna al extremo más oriental del área recreativa La Ladera (panel informativo sobre el Dolmen del Charcón) (aprox. 3h con el ascenso a Las Grajas).

Accesos: El Gastor (1h)

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