Gora

Pical Ras (1.804 m)

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Joseba Astola Fernandez
Sarrera data
2006/04/08
Aldatze data
2017/01/08
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Forma una estribación paralela a la serra de Boumort, al S. de la misma. El Pical Ras es el punto culminante de la Serra de Carreu, que se extiende en el término de Isona i Conca Dellà dentro de la comarca leridana del Pallars Jussá. Mantiene altitudes superiores a los 1.700 m durante más de 8 Km. con varias cumbres no muy diferenciadas entre sí que suelen responder, todas ellas, a la propia denominación de la sierra, que toma del pueblo abandonado en la vertiente N.. La cumbre más elevada se mantiene innominada y algo desapercibida en los mapas del I.G.N. y del I.C.C. Sólo en los primeros aparece el término Lo Bonyei. A 1,5 Km. de aquella en dirección W. se sitúa el Cap de Carreu ( 1.738 m ), al otro lado del Pas de Castellnou ( 1.687 m ). El vértice geodésico llamado Carreu se ubica aún 4 Km. más adelante, siguiendo el cresterío al W.SW, en la cumbre de Gallinova (1.687 m), mientras que en el extremo oriental de la sierra se eleva la amplia cima del Cap de Plan-de-riba (1.769 m).

La vertiente sur de la altiva Serra de Carreu presenta imponentes farallones rocosos que alcanzan incluso los cien metros de verticalidad. Antiguos caminos, hoy en desuso debido a la alta tasa de despoblación de la comarca y al paulatino abandono de los modos de vida tradicionales, se atrevían a superar las, aparentemente, inexpugnables paredes de la sierra, valiéndose de la vulnerabilidad de los escasos pasos naturales que permitían flanquear la todopoderosa muralla caliza.

De oeste a este, es posible acceder a la parte somital y a la obaga, o vertiente umbría de la sierra, a través de cuatro collados u horcadas en los que la larga y vistosa pared concede un salvoconducto al caminante. La Collada del Trumfo, en el extremo occidental, es la más amplia y abierta. Hasta ella llega una pista que permite el acercamiento al Tossal de Gallinova (1687 m), la tercera montaña en importancia de Carreu, único vértice geodésico por otra parte.

En la parte central de la sierra, son el Pas de la Ce y el de Castellnou los únicos que comunicaban a los vecinos de las masías de ambas vertientes, mientras que corresponde al paso bajo el Grau dels Prats, que separa las sierras de Carreu y Sant Joan, el acceso por pista al Coll de Llívia, importante collado entre estas sierras y la del Boumort, al norte.

La uniformidad de la sierra desde un extremo a otro hace difícil distinguir el punto más elevado cuando divisamos las portentosas paredes desde la vertiente meridional. Sin embargo, cuando caminemos cuan funambulistas sobre las vigorosas crestas, el Pical Ras, única cota que supera los mil ochocientos metros de altitud, se descubre como indiscutible rey de esta singular y alargada cadena montañosa que es la Serra de Carreu.

Desde el Km. 4 de la pista de Els Prats

 En el Km. 19,500 de la L-511 parte, a la derecha, una pista circulable con indicaciones, Els Prats ( 6 Km.), Montanisell ( 7 Km.) y Sallent ( 8 Km. ). Tras alcanzar la cercana Collada de la Creu de Ferri ( 1.281 m ) penetra en el desfiladero del Forat dels Prat, en el extremo oriental de la serra de Carreu. Tras cruzarlo, unos 2 Km. antes de llegar a Els Prats ( 1.425 m ), parte a la izquierda un camino que se eleva al Coll de Llívia ( 1.481 m ), prosiguiendo luego (SW) en ascenso por un bosque de pinos hasta una bifurcación ( 1.665 m ), donde seguiremos a la derecha para desembocar en un rellano en lo alto de la sierra ( 1.696 m ). La cumbre se sitúa a 1 Km. al W. de este lugar.

Desde Cal Moià (Bóixols) por el Pas de Castellnou

El paso que nos va a permitir superar cómodamente los farallones verticales y disfrutar de esta solitaria, poco visitada y, sin embargo, sorprendente sierra, es el Pas de Castellnou. Esta muesca se sitúa encima de Can Girvàs, solitaria casa deshabitada (aunque cuidada), a la que llega una pista desde la fuente de Bóixols. Por este pueblecito, situado en un bello paraje entre las montañas de Carrànima, Setcomelles y la Serra de Carreu, pasa la sinuosa carretera que une Isona (Pallars Jussá) con Coll de Nargó (Alt Urgell), a través del Coll de Faidella.

La pista que parte junto a la fuente-abrevadero se encuentra asfaltada en sus tres primeros kilómetros, acercándonos a las paredes de Carreu y a las masías de Cal Comella y Cal Moià (habitadas). Allí, el asfalto da paso a una pista pedregosa que, en apenas dos kilómetros más, finaliza junto a la Can Girvàs. Aunque el firme de esta pista se encuentra en buen estado, los badenes del vadeo de un barranco hacen aconsejable aparcar junto a Cal Moià o poco después.

La agradable pista casi horizontal que finaliza en Can Girvàs (1447 m) nos permite, mientras calentamos las piernas, disfrutar de la belleza de las paredes calcáreas de la sierra, además de alegrarnos la vista con el colorido y la variedad de multitud de flores que nacen en esta vertiente de mediodía si acudimos a la zona cuando la primavera se encuentra avanzada.

Al vadear un barranco seco estaremos pasando, sin darnos cuenta, bajo el Pical Ras, cuya supremacía no se aprecia desde nuestra posición. A la llegada a la remozada Can Girvàs (25´) encontramos panales de madera diseminados en las cercanías, además de una construcción de piedra seca en estado ruinoso. Algo por encima, las ruinas de Cal Vidal, triste recuerdo de un pasado mejor. La pista finaliza, antes de dar paso a una vieja senda que, por el piedemonte de la sierra, permitiría alcanzar el Pas de la Ce, situado aún a algunos centenares de metros hacia poniente (ofreciendo la posibilidad de realizar una ruta circular que permitiría además la ascensión del Cap de Carreu, segunda altura de la sierra con sus 1745 m).

Sin embargo, para acceder al Pas de Castellnou, nos situamos junto a un cartel que indica que estamos en un Area d´esbarjo (area recreativa, aunque no encontramos mesas ni el habitual mobiliario). Encaramos directamente la dura rampa que se dirige a la sierra, dejando unos característicos bloques rocosos de gran tamaño a la izquierda. Una visible franja de terreno desnudo de vegetación puede facilitarnos la ardua ascensión, si bien es posible caminar por donde queramos, bien sea aprovechando algunas veredas que suben directas o bien trazando zig-zags a nuestro antojo, no encontrando obstáculos de importancia para ello. Esporádicos hitos indican la ruta a seguir, mientras nos vamos acercando al bojedal y a los pinos que crecen bajo la pared rocosa, pudiendo divisar incluso la valla situada sobre una parte de la cresta.

Cuando nos estamos aproximando a la pared, una senda que comienza a ser cada vez más perceptible gira a la izquierda, atravesando transversalmente la ladera mientras nos conduce al evidente paso. Un corto zig-zag, en el que se aprecia algún pequeño murillo de sujeción de la senda, precede al vallado que se encuentra en el collado o Pas de Castellnou (1h, 1690 m), el cual cuenta con una portilla que permite el acceso al otro lado.

Dejando el sugerente Cap del Carreu a la izquierda (o ascendiéndolo, si se desea), nos dirigimos hacia el E, afrontando una dura rampa que se dirige hacia la cresta. Podemos observar la vegetación de esta vertiente de la sierra, ocupada por un extenso pinar y un verde herbazal que puede ser resbaladizo con el terreno húmedo.

Nos espera una apasionante hora de “funambuleo” hasta la cima del Pical Ras, correspondiendo a los primeros veinticinco o treinta minutos la parte más quebrada, exigente e incómoda de la cresta, no siendo estrictamente necesario recorrerla por el filo, pues se puede avanzar de manera más cómoda a media ladera (senda e hitos esporádicos), a pesar de lo inclinado de la ladera.

Un solitario abedul (1h 30´), único y extraño entre los pinos, precede a una vistosa grieta que parte la pared en dos, constituyendo además el preludio del tramo más agradable y cómodo de la cresta. Coincide además con la aparición de retorcidos esqueletos de pinos, calcinados en algún incendio pasado, quizás a causa de algún rayo (las tormentas son violentas en la comarca). Hay que decir que, aquellos pinos que no devoraron las llamas, se encuentran seriamente dañados por la Thaumetopoea pityocampa, la voraz procesionaria.

Divisamos por primera vez la cima del Pical Ras, mientras disfrutamos de un agradable caminar por el filo de la sierra, ya sin grandes altibajos, con los pies siempre en horizontal y sin utilizar las manos, al contrario de lo que hemos tenido que hacer durante el primer trecho de cresta.

Y así, maravillados y boquiabiertos con la monumental pared de cien metros verticales que cae de la cima, alcanzamos la horcadita que da paso a la herbosa y breve rampa final (2h, hito). Estamos en el punto más elevado de la alargada Serra de Carreu.

Sorprende la gran cantidad de plumas de rapaz que encontramos en el suelo, pertenecientes principalmente al buitre leonado. Pero si hay algo realmente sorprendente, eso son las extensas vistas que nos regala esta montaña, solo limitadas hacia el norte por la extensa loma del Boumort (2077 m). Desde la oscense Sierra de Guara, a poniente, hasta las barcelonesas Montserrat y Montseny a levante, destacan especialmente los inconfundibles perfiles de dos montañas mágicas, como son el Turbón y la doble cima de Pedraforca. La característica Serra del Cadí, el Montsant, más allá del Plá de Lleida, los tres Montsec, la sierra de Sant Gervás (ambas de características muy similares a esta de Carreu en que nos encontramos), así como un buen número de montañas pallaresas y urgellencs realzan aun más el valor de una montaña realmente bella y sorprendentemente desconocida y poco visitada.

 


Accesos: Pista a Els Prats, Km.4 ( 1h 30 min ). Cal Moià (Bóixols) (2h)

 

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