Gora

San Cristóbal (1.037 m)

remove-icon
Joseba Astola Fernandez
Sarrera data
2014/01/13
Aldatze data
2014/01/13
1
Una característica silueta dotada de especial magnetismo se eleva vigilante sobre La Fueva, pequeño y singular territorio perteneciente a la comarca del Sobrarbe. Se trata de Muro de Roda, un pueblo fortificado situado en lo más alto de una muela rocosa, a más de mil metros de altitud, protegido en todo su perímetro por una espectacular muralla que habla del carácter defensivo que le otorgara el rey navarro Sancho III el Mayor allá por el siglo XI. Esta aldea, abandonada hace varias décadas, como tantas otras en el Prepirineo oscense, cuenta además con una imponente iglesia de tres naves rematadas por tres ábsides que la dotan de gran peculiaridad y belleza, acrecentado todo ello por lo espectacular de su ubicación.

Junto a la muralla oeste encontramos un vértice geodésico asomado al precipicio. Sin embargo el punto culminante de la montaña se encuentra más al sur, en un cerro boscoso separado de Muro de Roda por un colladito y rematado por una pequeña y sencilla ermita que da nombre al cerro: San Cristóbal.

Aunque la forma más habitual de llegar a estas alturas es hacerlo por la ancha y sosa pista (apta para vehículos) que asciende desde Tierrantona, proponemos aquí una ruta mucho más solitaria, interesante y bonita, que tiene su inicio en el pueblito de Lumo de Muro (parece ser que la denominación Humo de Muro es incorrecta…). Obviando la señal del GR-1 que veremos en la curva anterior al pueblo (señaliza hacia Tierrantona y Muro de Roda), interesante alternativa de regreso, por otra parte, entramos en Lumo, donde podemos aparcar en la espaciosa entrada de la población, junto a un parquecillo con fuente.

Sin internarnos en las calles, tomamos junto a una casa un viejo camino (NW.) que se interna en el bosquete. Parece ser la antigua traza del GR, pues más arriba nos toparemos con alguna vieja baliza de madera. Después de un rato pasaremos una vieja valla de alambre y 50 metros después una señal de madera que advierte a los aficionados a la B.T.T. del peligro de estrellarse con la citada cancela en un hipotético descenso rápido.

Sin salir del bosque llegamos a un colladito, donde una perceptible senda a la izquierda permite encaramarnos en pocos minutos, si así lo deseamos, a la pequeña y boscosa cumbre del Tozal de Muro (819 m.), carente de panorámicas.
El viejo camino que seguimos desemboca en una pista más ancha proveniente también de las cercanías de Lumo (señales de madera, BTT). Tomamos la pista en ascenso hasta que algo más adelante nos topamos con una bifurcación. El camino de la izquierda nos invita a recorrer 700 metros y conocer el despoblado de Ministirio, pequeña población en ruinas emplazada en la cabecera de un barranco y rodeada de bosque, bajo el Picón de Mur, otra desconocida montaña.

De vuelta a la bifurcación, proseguimos unos minutos más por la pista principal, que en un gran rodeo nos llevaría a Muro de Roda. Por suerte, y si estamos atentos, unos hitos a la derecha nos indican el comienzo de una agradable y antigua senda que se interna en el bosque y nos aúpa hasta el colladito boscoso que separa Muro de Roda de la cumbre principal de San Cristóbal. Para acceder a la ermita que culmina la montaña, tomamos desde el colladito una tenue pero clara sendita a la derecha que en no más de diez minutos nos deja junto a la pequeña ermita (abierta y vacía). Se trata de una cima carente de vistas, aunque saliéndonos unos metros de la senda que hasta ella nos ha llevado conseguiremos unas vistas preciosas de Muro de Roda, enmarcadas con el impresionante fondo que la acompaña, desde Collarada, por Monte Perdido, hasta el Turbón, destacando Cotiella, la Peña Montañesa y la sierra de Ferrera por su cercanía y grandiosidad.

Por supuesto, es inexcusable la visita a Muro de Roda. Para ello basta con seguir la senda desde el colladito hasta las murallas. La visita, y al menos las vistas, especialmente bellas al atardecer, no decepcionarán a nadie.

Como alternativa para volver a Lumo de Muro, podemos dejarnos llevar por la pista principal que, desde la puerta del recinto fortificado, baja a Tierrantona. Tras dos kilómetros de descenso (señalización GR), tomaremos el camino de la derecha, el cual, tras pasar junto a una bonita fuente y el despoblado de Fumana (hoy en día cuenta con un habitante al menos), nos dejará, convertido en senda, en Lumo de Muro, en un descenso de no más de 1h. 30 minutos.

Accesos: Lumo de Muro (2h).

Katalogoak

Irudiak

Track-ak

Iruzkinak