Gora

Amán, Peña de (1.121 m)

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Itziar Lazurtegi Mateos
Sarrera data
2011/10/07
Aldatze data
2018/12/09
10

En las llamadas Sierras Exteriores que definen el límite Norte de la comarca de la Hoya de Huesca y situadas en el sector occidental del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, destacan dos torreones rocosos de conglomerado con una estructura geológica similar a la de los no muy lejanos Mallos de Riglos. Se trata de las Peñas de San Miguel, al W. (1.126 m) y de Amán, al E. (1.121 m), también llamadas Sen y Men, respectivamente. El río Flumen ha tallado una vertical garganta de 400 m entre ambas, conocida como el Salto de Roldán. El nombre proviene de una leyenda según la cual, cuando el caballero Roldán huía hacia Francia tras el fracasado intento de conquistar Saraqusta (Zaragoza), cabalgó hasta lo más alto de la Peña de Amán donde fue acorralado por sus perseguidores. Lejos de entregarse, Roldán espoleó a su caballo haciendo que el animal se lanzara sobre el abismo y alcanzase de un prodigioso salto la Peña de San Miguel.

La silueta de las dos peñas es tan característica en la comarca que figura incluso en el escudo de la ciudad de Huesca, representada esquemáticamente en la famosa Muesca (figura geométrica terminada en dos puntas agudas que aparece en el ángulo superior izquierdo del escudo).

Desde San Julián de Banzo

A la salida de San Julián de Banzo se toma una pista con indicador a la ermita de San Martín de la Val de Onsera. Poco después se llega a una bifurcación en el que se vuelve señalar, a la derecha, el recorrido hacia San Martín. Ignorando esta segunda señal a la ermita, seguimos de frente unos 60 m y tomamos un camino de tierra a la derecha que bordea un campo de almendros. El camino termina en un ensanchamiento donde podemos dejar el vehículo (735 m).
Partimos por un sendero (indicador) que desciende hacia el Barranco de San Martín. Antes de llegar al cauce, encontramos un cobijo para el ganado realizado al abrigo de una oquedad en la que la erosión ha formado unas curiosas figuras alveolares en la roca. Tras cruzar el lecho del barranco (696 m)(0,10), el camino remonta (N. y después NW) hasta una lomada desde la que obtiene una bonita vista de las peñas hermanas Sen y Men (853m)(0,45). Perdemos entonces algo de altura para salvar el Barranco de la Cobeta (828 m) y ascendemos de nuevo por la ladera opuesta (cairns en los tramos rocosos) en dirección al collado Frontón de Buesa que se aprecia a la derecha de nuestro destino. Una vez en el collado (967 m)(1,30) ascendemos por una empinada senda entre matorrales hasta situarnos bajo los dos últimos escarpes pétreos que defienden la cima. El primero forma una especie de plataforma cuya parte alta alcanzamos siguiendo un senderillo que se interna a la derecha del roquedo. Retrocedemos unos metros por el pasillo superior de la plataforma y buscamos unas clavijas que nos ayudan a superar el segundo resalte (II) y llegar a la cima, marcada con un hito de piedras (1.121 m)(2,00).

Las panorámicas son espectaculares en todas las direcciones y especialmente vertiginosas hacia el desfiladero del Salto de Roldán. Desde este extraordinario mirador podemos observar el vuelo de los buitres sobre nuestras cabezas y también, algo menos habitual, bajo nuestros pies.

Ermita de San Martín de la Val de Onsera

Como alternativa o complemento a la ascensión anterior, se puede realizar un bonito recorrido hasta San Martín de la Val de Onsera, una ermita troglodita de origen visigodo situada en un recóndito paraje, encajada en el fondo de un circo rocoso donde cae una cascada de más de 30 m de altura.
Desde San Julián de Banzo, seguimos los indicadores hacia la ermita y dejamos el vehículo en un parking habilitado en el comienzo del sendero S.6//P.R.-HU-165 San Martín de la Val de Onsera (Valle de la Osera). El itinerario desciende hasta el barranco de San Martín y recorre su lecho seco de cantos rodados hasta un desvío señalizado que se dirige hacia La Puerta del Cierzo ascendiendo entre carrascas que arrojan su sombra benefactora. Más adelante se llega a una bifurcación donde se puede optar por cualquiera de los dos ramales ya que ambos se juntan en el collado de San Salvador. La senda de la izquierda (indicador por La Viñeta) tiene algunos tramos expuestos y está equipada con sirgas y barandillas, mientras que el camino de la derecha (indicador por La Senda de los Burros) transcurre por terreno más sencillo dando un mayor rodeo. Una vez en el collado de San Salvador hay que descender de nuevo al barranco de San Martín, aunque por suerte el cauce discurre aquí a mayor altura y no hay que perder demasiados metros. El sendero de bajada es empinado y presenta algunas placas de roca lisa algo resbaladizas por lo que se han colocado varias sirgas de apoyo. Siguiendo después el trazado del barranco aguas arriba se llega al secreto rincón donde se halla escondida la ermita. El recorrido total, ida y vuelta, puede llevar de 4 a 4,30 horas.

Accesos: San Julián de Banzo (2h).

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