Gora

Salinas, Montaña de las (168 m)

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Itziar Lazurtegi Mateos
Sarrera data
2012/01/06
Aldatze data
2012/01/06
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A lo largo del litoral septentrional y noroccidental de El Hierro se pueden realizar diversos paseos al borde del mar contemplando caprichosas formaciones volcánicas esculpidas por la erosión en forma de arcos, cuevas, ojos, roques, puntas, “bufaderos” o las más variadas figuras según dicte la imaginación de cada uno.

En los entrantes costeros, protegidas del fuerte oleaje, se forman piscinas naturales que suelen estar acondicionadas con pequeños diques y escalerillas de acceso, lo que permite disfrutar con comodidad de estas zonas de baño que los herreños denominan Pozos o Charcos. Varios senderos balizados comunican los pueblos del interior con puntos del litoral o recorren tramos de costa posibilitando la realización de caminatas combinadas con relajantes chapuzones en los “Charcos”.

Un buen ejemplo es el Charco Manso, situado en la Punta Norte de la isla, al que se puede llegar por el P.R.-EH-6.1 desde la población de Echedo (370 m). Esta ruta se puede completar con la ascensión a la Montaña de las Salinas (168 m) y una visita a los Riscos de los Cardones y a algunos arcos naturales de roca que tendremos que descubrir entre los acantilados. En esta zona, la fuerza del mar ha socavado cuevas y producido agujeros y fisuras por donde sopla el aire con ruido al ser comprimido por el oleaje. A través de algunos de estos orificios, conocidos localmente como bufaderos (sopladeros), surgen a veces chorros de agua a modo de geiseres ofreciendo un bonito espectáculo.

Entre los numerosos conos volcánicos esparcidos por la geografía insular hay muchos que reciben el nombre de Montaña, Montañita o Montañeta seguido de alguna denominación que califica o caracteriza a estas elevaciones o a su entorno próximo. En el caso de la Montaña de Las Salinas, el topónimo se debe a la existencia en la costa cercana de pequeñas pozas y cavidades rocosas salpicadas por el mar que eran aprovechadas antiguamente para recoger la sal cristalizada por efecto de la evaporación.

Desde Echedo

Situados en la pequeña población de Echedo (360 m), perteneciente al municipio de Valverde, seguimos los indicadores del P.R.-EH-6.1 hacia el Charco Manso bajando inicialmente un tramo por la carretera. La ruta deja la Montaña de Tanajiscaba (361 m) a la derecha y abandona después el asfalto para emprender un empinado descenso por un camino de jable suelto en el que unos bastones pueden resultar útiles. Serpenteando entre tabaibas, calcosas y chumberas, el sendero vuelve a confluir con en vial cerca del collado S. de la Montaña de las Salinas (121 m)(0,25).

Un cairn en la ladera de material volcánico marca entonces la dirección a seguir. Junto al hito se aprecia el inicio de un débil rastro de senda por la que ascendemos en diagonal hasta la cumbre (168 m)(0,35).

Tras descender al collado S., podemos seguir (E) por un camino de tierra hacia los agrestes Riscos de los Cardones o bien continuar bajando por el P.R.-EH-6.1 hasta las cristalinas aguas del Charco Manso. En este caso merece la pena recorrer con calma la accidentada costa en busca de bufaderos, arcos rocosos y otras formaciones geológicas.
Otro agradable recorrido es el Sendero Litoral de Las Puntas, que une el Charco de La Maceta con Punta Grande pasando por varios miradores. También pueden visitarse el Pozo de las Calcosas (P.R.-EH-7), el Charco Azul de Los Llanillos (P.R.-EH-2.1) y el Charco Azul de Sabinosa, entre otros.

Desde El Charco Manso

Partiendo del aparcamiento del Charco Manso seguimos las señales del P.R.-EH-6.1, dirección Valverde, hasta llegar al collado S. (121 m) de la Montaña de Salinas, desde donde enlazamos con el itinerario descrito anteriormente para alcanzar la cima (168 m)(0,25)

Accesos: Echedo (35 min ); Charco Manso (25 min ).

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