¡Enhorabuena! Demos sentido a esta información...
Completa la reseña con información útil y contrastada para que otros usuarios puedan encontrar una referencia valiosa e interesante. Usa el formato adecuado, vigila la ortografía y pon atención a la calidad. Las cumbres sin información podrán ser eliminadas por los administradores.
Akularrate (548 m) es un cerrillo alomado que emerge tímidamente en medio de la planicie cultivada que se extiende entre Apodaka y Foronda, aunque se enclava íntegramente en el término municipal de Zigoitia; alcanzar su modesta cima desde cualquiera de estas dos localidades, más que una ascensión propiamente dicha se puede considerar un simple paseo. Al W de la cota más elevada se ubica el cementerio de Apodaka, servido por varios caminos de parcelaria que simplifican enormemente el acceso.
Los vecinos de Apodaka lo denominan popularmente "Cularrate", que es el nombre asignado al montecillo por Isidro Sáenz de Urturi en su "Estudio etnográfico de Apodaca" (Eusko Ikaskuntza, 1990) y, anteriormente, por Gerardo López de Guereñu en su "Toponimia Alavesa" (1956-1983): "CULARRATE, monte de Apodaca".
El cerrillo presenta una vegetación muy degradada en la que predominan enebros, brezos y árgomas, con presencia residual de quejigos, encinas y arces campestres, de mayor densidad y porte en la orla que lo separa de los cultivos circundantes; a destacar la presencia en primavera de variadas colonias de orquidáceas y la nota aromática y cromática de las madreselvas en flor. Por iniciativa del Colegio San Prudencio de Gasteiz, en colaboración con la junta administrativa de Apodaka, se ha efectuado en 2021 una prolija repoblación del monte con diversas especies autóctonas (encinas, madroños,...), con una etiqueta donde consta el nombre del alumno/a de primaria que apadrina cada ejemplar.
Cruz de Velasco y Molino de Ugao
En una finca al N de Akularrate, junto al carretil asfaltado que comunica Apodaka con Etxabarri Ibiña, se alza la llamada Cruz de Velasco (ETRS89 30T 522423 4751351), monumento conmemorativo erigido en la primera mitad del siglo XIX en memoria de Juan Fausto de Velasco, que fue muerto en ese lugar como consecuencia de un enfrentamiento o una emboscada el año 1822, durante el breve periodo constitucional conocido como "Trienio Liberal" (1820-1823). El suceso se recoge de manera sucinta en el libro de Tomás Alfaro Fournier: "Vida de la ciudad de Vitoria" (Ed. Magisterio Español - Madrid, 1951. Reeditado en 1996 por el Departamento de Cultura y Euskera de la Diputación Foral de Álava):
"En el año 1822 no mejoró la situación. El aplastamiento de la Insurrección alavesa trajo sólo un corto respiro. Apagada la hoguera, pronto prendieron de nuevo los rescoldos. Las correrías de los realistas se multiplicaban. Distinguíase, por su audacia, el guerrillero Tomás Zabala, que tuvo en jaque, durante varios meses, a las fuerzas del ejército y a los milicianos, hasta que, por fin, fue hecho prisionero en un encuentro cerca de Villarreal y ejecutado el 22 de junio. Por entonces fue muerto en una escaramuza, en tierras de Apodaca, el realista don Fausto de Velasco, hijo del significado absolutista don Nicasio José."
Juan Fausto de Velasco formaba parte de la guerrilla reaccionaria que operaba en el entorno de los montes de Arlaban, creada por los sectores de la oligarquía alavesa partidarios de la monarquía absolutista de Fernando VII, contrarios al régimen basado en la Constitución de 1812 (la "Pepa"), reinstaurada tras el levantamiento de Riego, que inauguró el breve periodo constitucional conocido como "Trienio Liberal" (1820-1823).
Juan Bautista Fausto Josef María de Velasco (como reza su partida de bautismo), nacido en Vitoria el 12 de julio de 1798 y muerto en 1822 junto al camino entre Apodaka y el recién inaugurado molino de Ugao (1816), era el hijo primogénito del acaudalado hacendado y rentista vitoriano Nicasio José de Velasco, integrante de uno de los linajes más antiguos y poderosos del territorio alavés, cuyos miembros han ostentado a lo largo de la historia local los más importantes cargos políticos, militares y eclesiásticos.
Nicasio José de Velasco Álava y Arista (1768-1829), que se titula a sí mismo en diversos documentos como "Regidor perpetuo de la ciudad de Segovia y Maestrante de la Real de Ronda", llegó a ocupar los cargos de alcalde de Alegría (era propietario de infinidad de casas y fincas en numerosos pueblos de la Llanada), alcalde de Vitoria, Maestre de Campo y Diputado General de Álava en distintos periodos; de ideología ultraconservadora, en 1815 fue incluso nombrado, tras solicitar el correspondiente certificado de "limpieza de sangre", "Alguacil Mayor del Santo Oficio de la Inquisición de Logroño".
No resulta descabellado pensar que la cruz perdida en la actualidad entre las espigas de una finca entre Apodaka y la loma de Akularrate, que los vecinos conocen desde antiguo como "Cruz de Velasco", fuese mandada levantar, en el lugar donde falleció su hijo Juan Fausto, por el propio Nicasio José de Velasco.
Su actual ubicación, totalmente fuera de contexto en el interior de una finca cultivada, se debe a la concentración parcelaria llevada a cabo en los campos alaveses durante las décadas 60-70 del pasado siglo, que alteró en muchos casos el trazado de los caminos tradicionales y los sustituyó por las rectilíneas pistas agrarias que dibujan el paisaje agrícola de la Llanada. Los mapas topográficos del IGC, hasta la edición de 1963, rotulan entre Apodaka y el cercano molino de Ugao un camino que pasaba junto al crucero y explica su emplazamiento en ese lugar. Victorino Palacios, en su "Patrimonio arquitectónico de la Cuadrilla de Zuia. Elementos menores" (Zuiako Koadrila, 1998), la cataloga de hecho como "Cruz del camino al molino".
El alto fuste cilíndrico de la cruz (2 metros de longitud), ligeramente ahusado, presenta todo el aspecto de haber sido utilizado como columna en alguna construcción anterior; se remata con una tau invertida de cantos rectos, adornada en las testas de los brazos con remates redondeados. Todo el monumento está construido en piedra arenisca y descansa sobre una sencilla grada del mismo material.
Próximo a la ruta de Apodaka a Akularrate, al pie de su extremo oriental, se encuentra el mencionado Molino de Ugao, construido sobre el arroyo Iturzabaleta, riachuelo de caudal intermitente que emerge en época de deshielos y lluvias fuertes en la cercana surgencia de Ugao y desagua en el Zadorra junto al pueblo de Yurre. El molino, datado en el año 1816 y recientemente restaurado por su propietario, presenta una impresionante antepara ovalada y conserva un juego de piedras de moler, aunque en algún momento llegó a tener dos pares de piedras con sus correspondientes rodetes.
(Gracias a Paquita Sáenz de Urturi, que lo sabe todo sobre piedras viejas alavesas, por ponerme tras la pista del libro de Tomás Alfaro donde se cita el suceso de Juan Fausto de Velasco acontecido en Apodaka; y a Bikandi Caño, amigo y "litigante" de adopción, por trasladar mi consulta sobre el tema a su ilustre vecina).
Desde Apodaka
Tomando como referencia la iglesia de San Martín, situada en el punto más elevado de Apodaka (548 m), a una altitud similar a la de Akularrate, se pasa junto al crucero (s.XVII) ubicado junto al ábside y se sigue al E-NE hasta las últimas casas del pueblo; antes de alcanzar la salida directa a la N-622, se toma a la derecha Hegoalde kalea, que desciende entre las viviendas unifamiliares de una urbanización y abandona el núcleo como camino rural asfaltado.
Tras pasar junto a la Cruz de Velasco, se alcanza una encrucijada, donde la pista pavimentada se dirige hacia Etxabarri Ibiña y Foronda; el molino de Ugao se ubica cercano, entre ambos ramales.
Unos metros antes de la bifurcación, un carretil de grava abandona el asfalto por la derecha y enseguida efectúa un ángulo recto; los postes amarillos del gasoducto señalan el inicio de un senderillo que asciende, entre monte bajo, la suave ladera oriental del cerrillo hasta la cima de Akularrate (548 m), donde se aprecia una pequeña roca que pudo servir en el pasado como pedestal para algún elemento desconocido.
El sendero continúa al W en corto descenso hasta la pista procedente de Apodaka por Arbina kalea, que cruzamos para seguir de frente junto al cementerio y alargar un poco el paseo de vuelta; el carretil entra en el pueblo por su extremo SW (donde se escapa a la izquierda, tras cruzar el cauce habitualmente seco del Zaia, el camino que se dirige hacia Artatza y Foronda, señalizado más adelante como GR 25). Por las calles Behekolanda y Goikolanda, junto al concejo, la bolera y la casa de Quirico, cuna de la prestigiosa arqueóloga Paquita Sáenz de Urturi y de su hermano Isidro, etnógrafo y estudioso de temas alaveses, se regresa a la iglesia, punto de inicio de esta breve ruta (0,45-1,00).
Desde Foronda
Desde el señorial núcleo de Foronda (516 m), presidido por su parroquial dedicada a San Martín, el rollo de justicia y un crucero, se sigue el Zaia aguas arriba, con el cauce a la izquierda, hasta el puente de San Cristóbal. Sin cruzarlo, seguimos al N la parcelaria que recorre los campos de cultivo y cruza el límite administrativo entre los términos municipales de Vitoria-Gasteiz y Zigoitia.
Con la loma de Akularrate al frente, en la próxima bifurcación es más interesante tomar a la derecha hasta alcanzar la carreterilla asfaltada, visitar el molino de Ugao y abordar el mínimo ascenso a la cima por el sendero de la loma oriental. Una vez coronado Akularrate (548 m), seguiremos el camino ya descrito junto al camposanto hasta Apodaka; sin llegar a entrar en el pueblo por Behekolanda kalea, se cruza a la izquierda el cauce del Zaia para enlazar con la traza del GR 25.
La senda balizada pasa junto a una finca cercada, ocupada por caballos y vociferantes mastines, que guarda memoria de la ermita y despoblado medieval de Askoa, y continúa luego hasta la bifurcación señalizada hacia Artatza y la ermita de San Miguel; aquí se abandona el GR y se sigue a la izquierda hacia Foronda el camino que circunvala el cerrillo Amojoa (556 m).
Antes de alcanzar el pueblo por la ermita de San Cristóbal (1805), se puede visitar junto al río, en un dulce paraje sombreado de alisos, el manantial de Foronda, una de las surgencias por donde aflora a la superficie el caudal subterráneo del Zubialde o Zaia (1,30).
Acceso: Apodaka (20 min); Foronda (35 min)
-
{{track.description}}{{track.distance|distance}} | {{track.altitude_gain|altitude}} | {{track.altitude_loss|altitude}}{{track.author}} | {{track.created_at,'short'|date}} | {{track.completed_at,'short'|date}}
-
Foronda-Akularrate-Apodaca-Amojua-Foronda6,087,846 | 99.629944 m | 99.629944 mFernando Zabaleta | 20-09-2021 | 13-01-2002
