Zorionak! Eman diezaiogun zentzua informazio honi...
Osatu berrikuspena informazio baliagarri eta egiaztatuarekin, beste erabiltzaile batzuek erreferentzia baliotsu eta interesgarri bat aurki dezaten.. Erabili formatu egokia, egiaztatu ortografia eta arreta jarri kalitateari. Informaziorik gabeko gailurrak administratzaileek ezabatu ditzakete..
Pero la montaña ahí sigue. Majestuosa. Colosal. Dominando el horizonte. Pese a su apariencia inexpugnable, ofrece varías vías de acceso sumamente sencillas. Simplemente se trata de andar por un sendero marcado y sólo en la vía de la 'fenetre' (ventana) exige superar una breve pared donde hay que trepar unos metros (grado I). Mi recomendación se va a basar en trazar una espléndida travesía que les permitirá conocer varias de sus vertientes. En primer lugar, necesitamos un coche para iniciar el itinerario desde el col du Linás (666m), en la carretera que lleva de Bugarach a Cucugnan.
Desde el collado, si subimos de Bugarach, parte por la derecha (sur) un claro camino que se dirige a la montaña. Poco a poco irá buscando su parte débil, situada al oeste. La trocha, excelentemente trazada, penetra en el bosque y realiza unas cuantas lazadas antes de encaramarse a la cresta. La parte final, con la cima a la vista, es una verdadera gozada y experimentaremos sensaciones parecidas a subir el Castillo de Acher. De hecho, son montañas que se parecen estéticamente. Apenas en una hora y media estaremos en la cumbre, con una panorámica absolutamente privilegiada hacia varios de los colosos del Pirineo oriental como el Canigó, Madres y Saint Barthelemy. Llama poderosamente la atención la ubicación del pueblo de Bugarach, si bien desde la propia cumbre no se divisa aunque sí desde el camino de subida.
Para el descenso, en vez de retornar por la vía del ascenso, buscaremos una senda rocosa que serpentea por su empinada ladera septentrional. Perderemos altura de forma rápida y pasaremos al lado de la 'fenetre', un agujero en plena roca que da el nombre a este camino. Justo después deberemos destrepar una pared de diez metros, donde la roca está muy pulida. Quizá ésa sea su única dificultad ya que por lo demás la escalada no rebasa el pimer grado. Posteriormente, la trocha desciende vertiginosamente pero está excelentemente marcada. Un bosque y un tramo al lado del río nos deposita en la carretera, que deberemos cruzar para proseguir por otro bosque. Aquí podremos desviarnos y visitar las cascadas de Mathieux, un rincón donde dejar pasar el tiempo. De vuelta al camino, una ancha pista herbosa nos dirigirá a la localidad de Bugarach pasando por el lac de la Vene. Según nuestras posibilidades de logística, un coche nos estará esperando en Bugarach o si no habrá que recuperar el desnivel hasta el puerto. Les aseguro que el sabor de boca que les dejará esta travesía será excelente.
Accesos: Col du Linás (1h y 30min).
-
Ascensión desde Bugarach8,548,505 658 842
