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Puente de Cregüeña-Estatás-Quillón-Aragüells-Puente de Cregüeña
Roberto Gil Alonso
Idazte data
2015.eko uztailak 9a
Kargatze data
2017.eko azaroak 10a
Iraupena
13:34
Etendako Denbora
Ez dago definituta
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Irudiak

Puente de Cregüeña-Estatás-Quillón-Aragüells-Puente de Cregüeña

Largo recorrido de cresta, siempre cercanos a la línea de los 3000 m, en un ambiente austero, sin marcas y con pocas referencias. Llegar hasta la cresta impone superar un desnivel más que respetable.

Hasta la Pleta de Cregüeña seguimos el sendero que sube sin piedad al lago de Cregüeña. Una vez en la Pleta de Cregüeña hemos de cruzar el torrente. Nosotros lo hicimos en una zona que iba más remansado, con el agua hasta la rodilla. A partir de ahí comienza la aventura. Hay que llegar hasta el inmenso corredor noroeste que baja de la cresta del Estatás, sin camino alguno, por laderas de rododendros, frambuesos y ortigas. Una vez en el corredor hay que abandonar rapido su fondo y se sigue paralelo a éste por las rocas de la derecha. pequeñas trepadas elementales. Cuando el corredor se bifurca, se sigue por el espoloncillo que divide las dos ramas hasta salir a la cresta. La pendiente es abominable y el desnivel considerable, las trepadas son sencillas (I). Se sigue un tramo alomado y cuando la cresta se afila salvaremos los pasos más abruptos por la vertiente sur.

El descenso desde el pico a la siguiente brecha se hace por una ladera de roca suelta, que mira un poco hacia la vertiente norte. Una vez en la brecha hay que bordear unas agujas por la vertiente sur. Se trepa a un hombro en la primera aguja (II) y luego es cuestión de seguir a media altura, recorriendo viras y trasponiendo espolones sin prisa por querer retomar la cresta que es muy accidentada en este sector.

Cuando llegamos a un corredor fácil lo subimos y antes de llegar a la cresta (paso abismal en el filo en roca poco segura), lo abandonamos por una corta vira estrecha y expuesta con algo de hierba que nos deja en una ladera fácil desde la que se gana ya la cresta que en breve se ensancha a modo de plano inclinado con caída hacia Cregüeña.
El avance ahora es cómodo y para llegar al Pico Occidental del Quillón evitamos los últimos resaltes de la cresta por la vertiente sur.

Para ir al Quillón Oriental retrocedemos un poco y descendemos por un corto canalón descompuesto para bordear las paredes por el norte y alzarnos por otro corredor descompuesto a la brecha entre los dos picos. De ahí se sube por unas terrazas escalonadas por la vertiente norte fáciles.

Para continuar la cosa estaba poco clara, pues la cresta se afila y aparecen resaltes verticales. Vimos unos cordinos para rapelar pero la continuación no estaba clara. Retrocedimos a la brecha entre picos y nos asomamos a la vertiente sur. Allí vimos un profundo corredor bastante vertical y descompuesto con un enorme bloque empotrado al comienzo que nos obligaba a pasar por debajo. La verdad es que tenía una pinta espantosa y parecía que al final se cortaba. Así que probamos a cruzar al otro lado por encima del bloque empotrado siguiendo por una ladera muy pronunciada con pequeños destrepes (II máximo), pero con bastante exposición. Así llegamos a unas viras horizontales de hierba que nos sacaron de nuevo a la cresta.

Ahora teníamos en frente el muro del Pico de Cregüeña, aparentemente infranqueable. Sin embargo rodeando por la vertiente sur aprece una chimenea escondida, bastante vertical. La salida es algo complicada pues se hace a una terracilla de roca rota donde no te puedes agarrar a nada y tienes que apoyar las manos y subir a pulso (III). Superado el paso se sigue la cresta hasta la cima fácil.

Camino de la Agulla la cresta es estrecha y laboriosa, pero nunca excede el grado II. Decidimos hacer un flanqueo por la vertiente de Cregüeña para no subir la Agulla. Todo va bien hasta que un profundo corredor nos corta el paso y tenemos que recorrerlo hacia arriba casi hasta la cresta. Luego otra vez para abajo, pues la zona previa al collado entre la Agulla y el Piedres Albes está erizada de gendarmes difíciles. Lo mejor es bajar hasta la ladera de piedra suelta y retomar la cresta por un corredor. La subida al Piedres Albes es elegante, a plena cresta trepando por una arista regular de grandes bloques.

La continuación hacia el Aragüells es fácil bjando rápidamente al siguiente collado y trasponiendo luego una cota intermedia que es donde se acumulan las principales dificultades. Poco antes de llegar a la cumbre también hay que atravesar una zona de grandes bloques incómodos.

Toda la cresta desde el Estatás hasta el Aragüells nos llevó cerca de 5 horas, en parte también porque ibamos por terreno sin marcas donde había que buscarse la vida. La graduación de conjunto es PD sup según las guías.
A partir del Aragüells ya son todo sendas marcadas y bastante pisadas, aunque el descenso se hace eterno.

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