Félicitations! Donnons un sens à ces informations...
Complétez la revue avec des informations utiles et vérifiées afin que les autres utilisateurs puissent trouver une référence précieuse et intéressante.. Utilisez un formatage approprié, vérifiez votre orthographe et faites attention à la qualité. Les sommets sans informations peuvent être supprimés par les administrateurs..
En I551, el Licenciado Martín Gil, enviado pastoral del obispado de Calahorra, anotaba en su libro de visita que en la zona de Elciego había "muchas hermitas" pero que "sola Sanct Viçente tiene mill y quinientos maravedís de renta", a saber, cuarenta y cuatro reales castellanos o, lo que es lo mismo, cuatro ducados clavados, un pecunio que resaltaba la importancia de este pequeño santuario en el siglo XVI. Ésta es la primera alusión escrita conocida al mismo; bien que quizá hayamos de adelantar su fundación unas cuantas centurias, tal y como lo confirmaron las excavaciones arqueológicas que en su contexto efectuó en 2013 la empresa Ondare Babesa S.L. (a instancias del Ayuntamiento de Elciego y la Diputación Foral de Álava)1.
La ermita de San Vicente se halla a poca distancia de Elciego, encumbrada en una de las tres cotas que culminan el alargado cerro homónimo. La ocupada por el templo propiamente dicha, las más occidental, es la de menor altura (474m), mientras que la contigua a ésta, un roquedal con ínfulas de airosa peña separado por un cercano collado (464m), se eleva hasta los 481m (con taco geodésico), la misma cifra atribuida a la tercera cima por la altimetría de la memoria de los trabajos de arqueología mencionados. El lugar encierra más de lo que parece. El hecho de que hasta finales del siglo XVIII los beneficiados de Elciego tomasen posesión de sus prebendas en San Vicente revela la consideración de esta ermita como la primitiva parroquia de San Andrés de la Ribera, el supuesto asentamiento anterior a la fundación de Elciego que la tradición venía afirmando como existente en el entorno del cerrillo2. Las excavaciones corroboraron estas inveteradas sospechas en buena medida. Así es; el emplazamiento, aparte de haber sido objeto de algún poblamiento de escasa entidad en época romana, parece haber surgido durante la Alta Edad Media en estrecha vinculación con "el auge del vado del cercano término de Tronconegro, al sureste de Elciego, para cruzar el río Ebro, tras la ruina del puente de Mantible, en Assa-Lanciego. Este hecho provocaría la aparición de focos repobladores en esta zona y uno de ellos sería el de San Andrés de la Ribera"3. Los arqueólogos no sólo constataron la existencia de San Andrés sino su extensión hacia el sur y el oeste de nuestra elevación, a pesar de que la práctica totalidad de sus vestigios bajo tierra fueron echados a perder a finales del siglo XX merced a un devastador acondicionamiento de tierras para plantar viñas4. Resulta muy familiar esta técnica agropecuaria ibérica de "instruido acondicionamiento" de lugares. Por el contrario, en las proximidades de la ermita, sobre todo, hacia el norte y algo hacia el oeste, sí se han preservado bien los restos de lo que fue la necrópolis o cementerio de la población, del que los técnicos pudieron dar con algunas piezas de relevancia, como un gran sarcófago, que hoy se puede ver reubicado en el camino de ascenso por la ladera noroeste. En todo caso, debe apuntarse que del antiguo templo medieval apenas queda nada, dado que el que el visitante tiene hoy a la vista es el resultado de las cuantiosas reformas que la nave original del siglo XVI padeció en el siglo XVIII, culminadas por otras tantas intervenciones nada tímidas en I982.5
El valor de este trasfondo histórico se añade a los encantos "naturales" que el paseo-ascenso a estas cimas alberga de suyo. Estamos ante una salida con escasas exigencias físicas, apta para casi todas las edades y condiciones, que nos permite, literalmente, "revisar" con otros ojos tanto la inmediata población del Elciego, al norte, como los rectilíneos campos de viñas que en suave declive descienden hacia el Ebro, al sur.
Desde Elciego (T1)
Aunque jamás se pueda decir de un monte, por modesto que éste sea, que no entraña riesgo alguno, el caso de San Vicente, al menos en lo que respecta a su cima menor (474m), donde se halla ubicada la ermita del santo, resulta paradigmático en este sentido. Esto no sólo se lo debemos a las bondades del medio sino también al Ayuntamiento de Elciego, que ha elaborado un pequeño circuito de paseos por los alrededores de San Vicente, facilitando mucho las cosas con un plano impreso y la instalación de hitos y paneles informativos, principalmente sobre la flora de la zona (ejecución del proyecto Jardín Mediterráneo Xabier de Arizaga). Aunque no todos los paseos discurren por nuestras cimas, el caminante podrá dirigir sus pasos hacia ellas en cualquier momento sin pérdida alguna. Sólo las de mayor entidad (481m) podrían entrañar alguna dificultad menor en los últimos metros de su ascensión. Sin más preámbulos, desde Elciego podemos acceder a todas por varias vías. Indicamos las tres principales. Una, a través de la pista asfaltada que en dirección sur (hacia las bodegas FOS) parte de la carretera de Elciego a La Puebla de Labarca. A medio kilómetro del arranque de dicha pista nos bastará con doblar a la derecha por otra de grava y tierra hasta alcanzar el paraje denominado "Cruce de miradas" (476m), desde donde, girando a las bravas a la izquierda, podremos ascender campo a través (hay una senda apenas perceptible) a la cota más oriental (481m), la más anodina, o bien seguir de frente por la pista en dirección oeste flanqueando por el sur la cima hermana contigua (481m) hasta alcanzar el collado (464m) que la separa de la de la ermita (474m). Encaramarnos sin dificultad sobre cualquiera de las dos desde este lugar quedará a nuestro entero albedrío: una, ofreciéndonos un relajado acceso asfaltado, otra, exigiéndonos en el último tramo de su breve ascensión un pequeño amago de trepada. Una segunda vía discurre por la pista asfaltada que, partiendo y pasando por delante de las afamadas bodegas del Marqués de Riscal (construcciones antiguas), conduce al pie del mogote ermitaño donde una pasarela de madera acondicionada al efecto nos encumbrará en un abrir y cerrar de ojos. Continuar desde este punto hacia el resto de cimas dependerá de nuestra apetencia y voluntad. Por último, se puede hacer lo propio tomando la misma carreterilla inicial precedente pero desviándonos hacia la izquierda a escasos metros de las mencionadas bodegas, a la altura de un cartel indicador a propósito, desde donde una nueva pista asfaltada nos aupará al collado cimero occidental sin despeinarnos. Desde aquí, así mismo, podremos elegir hacia dónde dirigir nuestros pasos sin mayores complicaciones. Aunque las ascensiones directas a cualquiera de las cimas de San Vicente no deberían llevarnos mucho más de 15/20min desde Elciego, se recomienda que el paseante-montañero se tome "todo el tiempo del mundo".
1 DÍAZ, P., Libro de visita del Licenciado Martín Gil, Diócesis de Calahorra y La Calzada, Logroño, 1998, p. 308; apud Intervención arqueológica en los entornos de la ermita de San Vicente -Elciego, Álava- Memoria final de resultados, Ondare Babesa S.L., 2013, p. 6.
2 Ibid.
3 Ibid. p. 60.
4 Ibid. p. 59.
5 Ibid. p. 6.
-
{{track.description}}{{track.distance|distance}} | {{track.altitude_gain|altitude}} | {{track.altitude_loss|altitude}}{{track.author}} | {{track.created_at,'short'|date}} | {{track.completed_at,'short'|date}}
